Damasco.-Tres ciudadanos sirios del pueblo kurdo fueron quemados vivos por integrantes del Frente al-Nusra, entidad terrorista afiliada a Al Qaeda, lo que añade un nuevo episodio de violencia extrema por quienes buscan imponer aquí un califato islámico.
Un video difundido el lunes en Internet muestra cómo los extremistas vierten un líquido inflamable sobre los hombres, que se encuentran con los ojos vendados, y luego les prenden fuego.
El bárbaro hecho se suma a un ataque de los radicales islámicos el domingo contra la aldea Tal Abyad, de mayoría kurda, en la oriental provincia de Hasakeh, donde masacraron a 120 niños y 330 entre mujeres y ancianos.
En las últimas semanas se han producido fuertes enfrentamientos en el noreste del país entre el grupo armado Comités para la Protección del Pueblo Kurdo (YPG, por sus siglas en kurdo) y los terroristas.
El 30 de julio, el YPG emitió un comunicado en el que pidió a todo aquel capaz de portar las armas, unirse a sus filas para luchar contra las bandas terroristas ligadas a Al-Qaeda, luego del asesinato de Isa Heso, destacado dirigente del Partido de la Unidad Democrática (PYD), asesinado al estallar una bomba colocada bajo su coche en Qamishli.
El PYD, principal organización política del norte de Siria, advirtió recientemente que las fuerzas yihadistas (que llaman a la Yihad o Guerra Santa) pretenden proclamar un emirato islámico el 8 de agosto, en el contexto de la fiesta del Eid al Fitr que pone fin al ayuno del Ramadán.
Dicho emirato tendría como capital a la ciudad siria de Raqqa y se extendería por el norte del desierto central, desde la ciudad de Alepo hasta la frontera iraquí, donde se asientan las principales comunidades habitadas por población kurda.
Analistas indican que los islamistas radicales están desarrollando una limpieza étnica en la zona, sobre todo contra los kurdos, cuyos partidos y en especial el PYD gozan de prestigio, además de defender el nacionalismo y mostrarse contrarios al fundamentalismo de los yihadistas.
Estas zonas se han convertido en objetivo prioritario de Al Qaeda ya que les permitiría gestionar las estratégicas aduanas fronterizas con Turquía y establecer una continuidad territorial entre la zona controlada por los terroristas en Siria y el llamado triángulo suní de Irak.
Además, el control del territorio les permitiría controlar los importantes yacimientos petrolíferos de la zona.









