«Es lo que yo estaba buscando», dice Cristina Martínez, una bailarina del Estado de México que asiste a los cursos de verano del Instituto de Artes Macuilxóchitl, que este año atiende a 300 jóvenes de todo el país.
Aunque funciona de manera escolarizada, la escuela también realiza cursos de verano intensivos, a los que asisten jóvenes de toda la república para perfeccionar sus conocimiento de baile folclórico, danza clásica, música, teatro y pintura, fundamentalmente.
«Educar al individuo de manera integral y sensibilizarlo de su entorno para que contribuya al desarrollo del mismo», es el objetivo central que la escuela ofrece para los alumnos que cursan las licenciaturas en Danza Folclórica y Expresión Artística.
El director de la institución, Héctor Dávila Ortiz, afirmó que a tres semanas de iniciar el curso, los 300 alumnos han adquirido por 10 horas diarias el conocimiento del mapa curricular.
Cada semana los alumnos realizan presentaciones: «por eso es un curso intensivo, ya que los alumnos enfocan todo su tiempo al desarrollo de su carrera», dice Héctor Dávila.
El Instituto Macuilxóchitl graduará al finalizar este verano a 16 alumnos, quienes están avalados por la Secretaría de Educación Pública (SEP) para que, en caso de no permanecer en las filas del Movimiento Antorchista, puedan incursionar en cualquier institución pública o privada relacionada con las bellas artes.
La alumna de danza folclórica Cristina Martínez dice que encontró lo que otras escuelas no le ofrecieron: «es lo que yo estaba buscando y me siento feliz, ya que además de que el aprendizaje es dinámico y completo, mis profesores están altamente capacitados».
Nuestra meta es «impartir el arte principalmente en las personas de escasos recursos para que se superen como individuos», dijo Dávila Ortiz, y explicó que los alumnos que egresan ejercen el conocimiento adquirido y contribuyen al desarrollo de su entorno.
El Instituto de Artes Macuilxóchitl es el semillero de los Grupos Culturales Nacionales del Movimiento Antorchista, formados por músicos, cantantes, bailarines, declamadores y actores, que cada fin de semana llevan arte a poblaciones pobres de todo México, pero que igual se han presentado en los foros más importantes del país, como el Estadio Azteca y el Auditorio Nacional (en el Distrito Federal), el Teatro de la Ciudad y el Zócalo (en Puebla), el Teatro de La Paz (en SLP) y otros.










