Beirut.-El Ejército libanés hizo buena su promesa hoy de aniquilar a islamistas de la secta salafista que en dos días de choques le habían causado 12 bajas mortales, entre ellos oficiales y suboficiales.
Tras un ataque contra la mezquita en el distrito de Abra en la cual predica el clérigo Ahmad El Assir, de tendencia radical que ha incitado a choques con miembros del Hizbola (Partido de Dios, árabe), fueron encontrados 20 cadáveres de sus partidarios, dijeron fuentes en el terreno.
Fuerzas del Ejército libanés tomaron control del complejo poco después que el comando de las Fuerzas Armadas se reuniera con el presidente libanés, Michel Suleimán, y emitiera un comunicado en el cual aseguró que perseguiría al clérigo y a sus partidarios hasta aniquilarlos.
Los seguidores de Al Assir habían ultimado a balazos a un miembro del Hizbola la semana pasada, acorde con fuentes oficiales.
El estallido de violencia en la ciudad costera meridional libanesa es considerado un eco del conflicto en Siria, donde grupos armados, entre los cuales hay salafistas extranjeros, tratan hace más de dos años de derrocar al presidente Bashar Al Assad.
Horas atrás clérigos en Saida y el jefe del Partido Nasserista, Osama Saad, habían llamado a la calma y alertaron contra una erupción de violencia que podría llevar a El Líbano a una guerra civil como la ocurrida entre 1975 y 1990.
De su lado, Al Assir, a través de una red social emitió una exhortación a sus seguidores en la cual anuncia que está siendo atacado por el Ejército, pidió cortar las carreteras e instó a los militares a abandonar las filas de las fuerzas armadas.
Los conmino a que se dirijan a (el vecindario de) Abra a ayudar a defender nuestra religión, nuestro honor y nuestras mujeres, dice el mensaje de Al Assir, a quien el Ejército prometió llevar ante la justicia.









