Jorge Carrera
El nombre de Shirley Ann Muñoz Flores, boxeadora del Programa Juventud 500 de los Clubs Alpha, es sinónimo de carácter y determinación, además de un gran ejemplo de fortaleza.
En el cuadrilátero de la Olimpiada Nacional 2013 en Rosarito, Baja California, la peleadora perteneciente al Programa Juventud 500 de los Clubs Alpha, demostró esa entrega para labrar una de las historias más conmovedoras de la edición 203 de la Olimpiada Nacional.
Y es que de estar a un paso de no realizar el viaje a Tijuana por una operación de último momento, Shirley Ann terminó por ser la monarca de los pesos ligeros en la rama femenil, con base a la contundencia en sus puños, el coraje por salir adelante, pero sobre todo por el amor que le ha tomado a este deporte.
«Esta medalla me deja muchas satisfacciones. Me hicieron un comentario y creo que tienen razón: me dijeron que posiblemente muchos podrían traer medalla, pero para mi tiene un significado especial porque me costó mucho trabajo, sacrificio y cada vez que la vea, recordaré todo lo que hice para estar ahí», comentó Shirley Ann Muñoz, quien a unos días de la conquista de la medalla enumera los momentos más emotivos.
El principal, por supuesto, es que con relativamente poco tiempo en la práctica del boxeo, es ya campeona nacional, gracias a la preparación de su entrenador en los Clubs Alpha, Antonio Rico; después la forma en que se dieron las cosas para estar en la Olimpiada Nacional, ya que a pocos días de partir, tuvo que ser operada de emergencia de un quiste que le brotó en la región abdominal.
Esta situación ponía en duda su viaje a Baja California y el lugar en la selección, por lo que desafiando los pronósticos y toda recomendación médica fue a esa cita, donde tuvo combates difíciles en los que tenía que protegerse de más para evitar que los golpes mermaran su desempeño.
Pero poco a poco fue avanzando en la eliminatoria, hasta que llegó a la gran final donde superó de manera clara a la representante de Jalisco, lo que le representó ganar la medalla de oro, aunque pocos sabían todo lo que había pasado.
También sobresale que la trayectoria de Shirley Ann Muñoz, aunque relativamente es corta en el boxeo, está llena de éxitos, ya que además de ser practicante de otras disciplinas, hace menos de un años decidió ponerse los guantes para tener ya en su palmarés el título del Torneo de los Barrios, la medalla de bronce en el Campeonato Nacional de Primera Fuerza y ahora el cetro en la Olimpiada Nacional y eso lo resume de la siguiente manera:
«Creo que me enamoré de este deporte porque entré jugando prácticamente y ahora ha dado fruto la disciplina, la confianza que me he dado y el hecho de creer en mi misma. Empecé a creerme que era una campeona y ahí están los resultados».









