El abuso del alcohol puede provocar una desconexión de la realidad e incluso motivar conductas de riesgo que pueden comprometer la salud y la vida de las personas, consideró Celso Cortés Romero, profesor e investigador del Instituto de Fisiología de la BUAP, durante su participación en la Semana del Cerebro que se desarrolla en la Facultad de Ingeniería.
Al impartir la conferencia Las neuronas y el alcohol ante estudiantes de la Máxima Casa de Estudios en el auditorio «Antonio Osorio García» de esta unidad académica, el Doctor en Ciencias explicó que el alcohol es una sustancia de uso y abuso muy común entre la sociedad que puede alterar conductas o patrones en el desempeño de las personas.
El científico mostró los efectos moleculares que el consumo de etanol tiene en el organismo, haciendo énfasis en el Sistema Nervioso Central (SNC), debido a que el ser humano tiene receptores que cambian su funcionamiento ante la presencia de consumo de etanol.
Abundó que en el SNC hay dos puertas una inhibitoria y otra excitatoria, cuando se consume de manera aguda alcohol se deprime la función del SNC y con ello un desempeño que no es acorde con la realidad y si el consumo se hace crónico, se genera una mayor excitabilidad en las neuronas y con ello el Síndrome de Abstinencia (que consiste en una temblorina o hiperexhitabilidad dada la ausencia de alcohol).
«El consumo crónico y prolongado de alcohol puede generar una hiperexitabilidad en las neuronas que genera un trastorno conocido como exitoxicidad, que lleva invariablemente a la muerte de las neuronas, lo que sienta la base para explicar la amnesia o Black out que consiste en no explicar lo sucedido en noches de consumo de alcohol»
Explicó que las mujeres, tienen una menor cantidad de agua en el cuerpo por tanto menor capacidad para metabolizar el etanol, de ahí el hecho que puedan alcanzar más rápido un estado de embriaguez respecto de los hombres, sin embargo un consumo moderado puede ser benéfico.
«Estudios serios recomiendan un consumo moderado de etanol que va de 20 a 30 gramos por día, equivalente a una o dos copas de vino, lo que logra efectos beneficiosos sobre todo con relación al funcionamiento cardiovascular, ello puede evitar oxidación de las lipoproteínas de baja densidad y evitar acumulación de grasa en las arterias entre otras cosas».
Finalmente el fisiólogo destacó este esfuerzo de divulgación científica encabezado por la doctora del Instituto de Fisiología de la BUAP María del Carmen Cortés, que pretende compartir el conocimiento con el resto de la población y que los alumnos conozcan aspectos en cuanto al funcionamiento de los organismos humanos.










