Casi todo el elenco de Dos hogares se reunió para grabar una posada, en la locación vimos a un viejo conocido de cine, era: Billy Rovzar, quien visitó a su novia Claudia Álvarez.
La jornada de trabajo duró toda la noche, horas que la pareja aprovechó muy bien entre escenas para disfrutar de su joven amor.
Entre besos, abrazos y apachachos dejaron ver lo emocionados que están por tenerse el uno al otro; los dos sonrientes, alegres, enamorados en vísperas al año nuevo que estaba tocando la puerta.
Mientras la actriz era llamada a escena, él aprovechaba el tiempo para revisar algunos pendientes en su aparato electrónico. Pero no por mucho tiempo, apenas se desocupaba la bella novia y corría a los brazos de su galán.
Todo fue armonía esa noche, enjundia y bienestar, eso sí tanto beso requería un buen humectante de labios, por aquello de la resequedad.
Rovzar se dio varias aplicadas, para después pasarle el lápiz a su amada, quien aprovechó el producto generosamente. Ya listos siguió la tanda de besitos, y otra y otra más.
¿Amor de película o de telenovela? Aunque esta vez seguramente Billy y Claudia pensaron que no tenían espectadores.
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