El documental “Puebla, Sinfonía Inaudible” dirigido por el joven realizador Juan Manuel Barreda, recibió el Premio del Público en el pasado “Festival Internacional Cinematográfico de Madrid El Ojo Cojo 2011”
Este largometraje retrata un día en la vida de la ciudad, mostrando una Puebla más diversa de lo que se piensa. Para Juan Manuel Barreda, entre sus objetivos estaba el “lograr una intimidad entre el realizador y los sujetos, una cámara omnipresente capaz de verlo todo. Es un documental inspirado en las teorías del cine ojo, las sinfonías urbanas de Dziga Vertov y Walter Ruttman, para lograr un retrato contemporáneo de la ciudad, con todos sus matices”
Este documental ha sido selección oficial del Festival Internacional de Cine Documental de la Ciudad de México DOCSDF, del Festival Internacional de Cine de Puebla 2010 y por supuesto, del mencionado festival español.
De forma paralela, se ha proyectado en “Martes al borde” en Costa Rica, DOCSTOWN en Baja California y en la Muestra de Documentales organizada por Nómada Films y DocsDF en Cohahuila; esta última conformada únicamente por 8 películas de las que Paul Montagud – director artístico de DocsDF- declara haber elegido “las mejores propuestas recibidas, tanto a nivel nacional como internacional, de los últimos dos años en el Festival”
El director comenta que la idea surgió en 2006, pero fue hasta que surgió la Convocatoria de Apoyo a la Producción y Post producción de Cortometrajes 2008 – 2009, emitida por la entonces Secretaría de Cultura de Puebla y por CONACULTA que obtuvo la oportunidad de realizarlo.
En su artículo “Una Sinfonía Inaudible”, el escritor y crítico de cine, Eduardo Sabugal escribe, “Esta película es por mucho, el mejor documental realizado en Puebla en los últimos años. Con una narrativa inaudible, sin voz en off, sin obviedades directrices, con una fresca y sólida apuesta estética”…”La locura inaudible de una ciudad destazada, reconstruida, siempre naciente, así de irreconciliable, así de mutante y paradójica. La ciudad hace que lo urbano se vuelva un adjetivo incomprensible, infinitamente imposible como contenedor, sólo una vaga categoría en donde no puede caber todo esto”
El documental, con música original de Federico González Orduña y RASKOBA, tiene un montaje inspirado en las estructuras de varias Sinfonías; “se necesitaron dos años para contar un día en la ciudad”, precisa Barreda.
Para finalizar, Juan Manuel Barreda comenta que “No quería un documental en el que las personas hablaran de sus sentimientos e ideas, quería un documental en el que la observación de los hechos, de las acciones diarias, transmitiera precisamente aquello que esas personas quizá ni siquiera saben. La intención era mostrar lo que es imperceptible a nosotros. Volver lo inaudible audible y lo invisible, visible”









