Published On: Jue, Sep 11th, 2014

Severa crisis enfrentan los productores de leche por baja de precios de granos y forraje

lecheros

«Cuando el pobre tiene para carne, es vigilia», reza un popular refrán, pero para los productores de leche de México y de muchos otros países es una realidad. En varios países del mundo los precios de los granos y forrajes muestran una tendencia a la baja. Esto los estimula a producir más; sin embargo, los precios de la leche tienden a la baja.
El resultado de estos complicados mecanismos de producción, productividad y costo-beneficio, mantiene a los productores de leche preocupados por el futuro incierto de su actividad. «Ahora resulta que la productividad es castigada», señaló en entrevista Álvaro González Muñoz, presidente del Frente Nacional de Productores y Consumidores de Leche de México.
Durante su participación en el marco del XIII Congreso Panamericano de la Leche, que reúne a representantes de 21 países de América Latina, de Estados Unidos y Nueva Zelanda, en la ciudad de Querétaro, expresó que los países exportadores han tenido que bajar los precios internacionales de la leche en polvo, la cual hace unos meses se cotizaba en 5 mil dólares la tonelada, mientras que en la actualidad está a un precio de 2 mil 500 dólares.
La propuesta de México que logró consenso entre los participantes, fue en el sentido de «cerrar filas» entre países productores y consumidores, para proteger la planta de empleo y seguir con una oferta creciente de este alimento, y buscar alternativas a nivel de gobiernos, para evitar que la actividad decaiga.
La leche es un alimento calificado como uno de los más nutritivos y completos para el desarrollo de la niñez y como alimento indispensable para los adultos, por su contenido en elementos nutritivos y uno de los más completos para la dieta alimenticia.
En este marco, Álvaro González Muñoz expresó que la industria mexicana no reconoce, sobre todo en el precio, que los productores del alimento han realizado grandes esfuerzos por aumentar la productividad por vaca.
«Hemos llegado a producir promedios de 4 mil litros por vaca anualmente. lo mismo que 80 kilogramos más de proteína y una cantidad similar de grasa. Esto representa más dinero para la industria de derivados lácteos, que los productores no vemos reflejado en nuestros bolsillos», puntualizó.
Además, explicó que, si bien los precios de los forrajes y los granos siguen a la baja, tanto en México como en el resto de países productores de granos y oleaginosas, «en nuestro país eso no se refleja en los precios de la leche y sus derivados, en su gran mayoría en manos de la industria y el comercio, sencillamente porque los productores de leche no la procesamos».
Y los acusó de que son ellos, los industriales y comerciantes, quienes se quedan con las altas ganancias que, obviamente, no comparten con los productores
Propuso también que en México el precio de la leche debe estar indexado a lo que los consumidores pagan por el alimento. Este «pleito desigual», ahora beneficia mucho al industrial, que vende su producto a 15 y 16 pesos el litro, mientras que a los productores les pagan 5.50 el litro.
Finalizó al señalar que la empresa mexicana LICONSA, que compra a los pequeños y medianos productores más de 700 millones de litros al año, continúe recibiendo el producto, pues juega un papel preponderante para los productores de leche. El precio que paga la empresa, dijo, es referente para el establecimiento de precios que reciben los productores de parte de la industria.