Published On: vie, Ago 16th, 2019

Puebla y su enorme potencial en energía solar

En días pasados la CRE (Comisión Reguladora de Energía) publicó el reporte sobre la ‘Evolución De Los Contratos De Pequeña Y Mediana Escala Para Generación Distribuida’ que en términos llanos significa cuánto ha crecido el mercado de techos solares en el país.

En tan solo seis meses, más de 17,000 personas en el país tomaron la decisión de generar su propia energía con fuentes renovables, para superar los 112,000 usuarios, beneficiando a casi medio millón de personas.

Puebla no se queda atrás. En tan solo año y medio, la cifra creció de 660 poblanos a más de 2,000 que usan al sol como su fuente de energía, lo cual suma más de 14 MW de capacidad instalada en la entidad, pero todavía hay mucho por hacer.

El estado de Puebla se encuentra actualmente en el lugar 18 en el uso de paneles solares para generar electricidad en casas y negocios, es decir, cayó dos lugares en comparación con el año anterior. Sin embargo, la región tiene una de las radiaciones solares más importantes del país, con la capacidad de recibir más de 6 kWh/m2 cada día, esto significa que es un terreno muy fértil para captar energía solar, solo hace falta aprovecharlo.

Muchos factores entran en juego para que la entidad repunte, entre ellos está la falta de conocimiento. Existen muchos mitos y dudas detrás del uso de paneles solares; muchas personas creen que es una solución solo para industrias, que son muy caros, que no son legales, que deben pagar un impuesto por usarlos o simplemente desconocen que es una solución para ellos. Todos estos mitos, por supuesto, son solo eso: invenciones.

El costo de los equipos fotovoltaicos ha disminuido más de 90% en la última década; aunado a esto, las facilidades de pago por parte de las principales empresas solares del país han logrado que la energía solar sea una solución, no un lujo.

Cualquier persona que en su casa gaste más de $1,000 de luz, es una persona que debe considerar seriamente el uso de paneles solares porque está en vías de perder el subsidio eléctrico y de hacerlo, la energía le costará hasta 5 veces más cara de lo que paga ahora.

Mientras tanto, cualquier persona que paga más de $2,500 ya ha perdido el subsidio y un sistema de paneles solares le ayudará a ahorrar hasta el 98%, con un retorno de inversión de 3 años y una vida útil de más de dos décadas.

Para los negocios e industrias la cosa no pinta tan diferente, tan solo el año pasado las tarifas comerciales crecieron entre 60% y 100%, provocando un alza importante en la adopción de paneles solares en este segmento.

La solución está al alcance de nuestras manos, simplemente no lo sabemos. Si bien la tecnología solar tiene décadas de existir, es apenas en los últimos años que hemos visto un crecimiento acelerado. El 75% de la capacidad solar instalada en el planeta tiene operando menos de 5 años.

En 2018 la energía solar rebasó la mágica cifra de 100 GW instalados en un mismo año -generación centralizada y distribuida combinadas-. Por tercer año consecutivo se convierte en la fuente de energía de mayor crecimiento en el mundo. En México sucedió exactamente lo mismo.

Hace mucho tiempo la energía solar dejó de ser una tecnología en fase beta. Hoy ya es una realidad y la duda no es sobre su implementación, sino con qué velocidad va a seguir creciendo.

Esto representa un gran reto para todos:

  • Es un gran reto para la Secretaria de Energía y la CFE porque deben continuar estableciendo los criterios regulatorios y forma de operar una red eléctrica nacional donde ya no controlan toda la energía que se genera en el país. Conforme más usuarios decidan generar -e incluso vender- su propia energía, la operación de la red deberá de evolucionar y los trámites de interconexión deberán ser aún más agiles.
  • Es un gran reto para la industria solar porque en sus manos está establecer las mejores prácticas y seguir demostrando su escalabilidad y modelo de negocio sostenible. La reputación de la energía solar dependerá directamente de la calidad de sus servicios para impulsar su crecimiento.
  • Es un gran reto para la sociedad porque debe educarse mejor sobre esta solución y adoptarla, no solo por el beneficio económico personal, sino por el impacto ambiental de todos.
  • Es un gran reto para la tecnología porque no podemos predecir la radiación solar, no podemos hacer que el sol siempre brille ni eliminar las noches. Si bien las empresas solares más serias calculan la eficiencia de los sistemas de paneles solares y la radiación promedio del lugar donde se instalarán, no podemos hacer una transición hacia un mundo 100% sustentable sino hasta contar con una forma de resguardarla y usarle en esos momentos.

Para este último punto se vuelve crucial la discusión de almacenamiento de energía. Se encuentra en la agenda pública y privada, pero algunas condiciones regulatorias deben de suceder para acelerar su adopción en el país.

Otro reto que enfrenta el almacenamiento de energía es su costo, sin embargo, está viviendo un patrón similar al que vivió la tecnología solar en la última década, donde su adopción incrementa exponencialmente y su precio se aminora a gran velocidad.

No debemos de restarle importancia al impacto ambiental. Las fuentes tradicionales de energía, además de producir gases de efecto invernadero, cada día serán más caros. En cambio, las energías renovables se llaman así por una razón, son infinitos.

El viento y el sol no dejarán de existir, el secreto está en saber aprovecharlos. Si tan solo el 0.06% del territorio nacional contara con paneles solares, podríamos cubrir la demanda energética completa del país.

El cambio climático no es ficción. No vemos claramente su impacto cuando se derrite el 50% de la superficie de Groenlandia porque no estamos ahí, pero es muy difícil no ver las altas temperaturas, las granizadas históricas, los incendios forestales sin precedentes y las contingencias ambientales en el país.

Como dijo Jacques Cousteau: “Durante la mayor parte de la historia la humanidad ha tenido que luchar contra la naturaleza para sobrevivir. Es en este siglo donde está empezando a darse cuenta de que, para sobrevivir, necesita protegerla”.