Published On: mar, Sep 24th, 2019

Prioritario, continuar con diplomado ‘Acompañamiento a Víctimas de Violencias y Catástrofes’

Por ser México, lamentablemente, un país de víctimas y de gente empobrecida por la violencia de un sistema económico depredador, es prioritario dar continuidad al diplomado ‘Acompañamiento a Víctimas de Violencias y Catástrofes’, señaló el Maestro Randolfo González de la Mora, director de Educación Continua de la Universidad Iberoamericana Ciudad de México.

Así lo dijo durante la inauguración de la segunda edición de este diplomado, que imparten conjuntamente la IBERO –a través de su Dirección de Educación Continua (DEC)-, el Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez (Centro Prodh), la Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos (CMDPDH) y el Museo Memoria y Tolerancia (MMyT), este último, el lugar que alberga las clases.

Al inaugurar el diplomado, González de la Mora agradeció al Centro Prodh, su “acompañamiento y complicidad para dar continuidad a este programa”; a la CMDPDH, el “sumarse a este proyecto para fortalecer su apuesta académica a favor de la profesionalización de los y las especialistas en atención a víctimas”; y al MMyT, los casi cinco años de estrecha colaboración con la IBERO, en los que “esta sede se ha convertido en la más importante plataforma para la innovación de programas de derechos humanos en México”.

Al alumnado que integra la segunda generación del diplomado, el Director de la DEC les compartió que espera se conviertan en el soporte de una red extendida de formadores que multipliquen la dignidad, capacidad de lucha y autogestión de las víctimas.

“Porque es evidente que sólo de abajo hacia arriba es como lograremos revertir las actuales condiciones de violencia estructural de un modelo económico altamente violatorio de los derechos humanos, de un modelo de país que lamentablemente seguirá produciendo, no bienestar, ni amor, ni esperanza; sino dolor, explotación, marginación, pobreza y más víctimas.

Diplomado extiende red de acompañantes a víctimas

El Mtro. Rodolfo Franco, coordinador del Área de Desarrollo Institucional de la CMDPDH, comentó que para quienes trabajan los temas de derechos humanos es claro que esta crisis en el país es el síntoma de una multiplicidad de factores, institucionales, económicos y políticos. No obstante, hay personas a quienes esta crisis les parece sólo números: 40 mil personas desaparecidas, 240 mil asesinatos.

Aunque destacó la importancia de formar un cuerpo de personas que puedan ayudar en la transición, “si es que va a haber alguna”, de esta crisis de derechos humanos, aclaró que no se debe renunciar a la demanda fundamental de que el Estado se haga cargo, y haga valer, los derechos de las personas. Porque sin una política de estado que ponga en el centro las necesidades de las víctimas se puede perpetuar la idea de que una institución, solamente una institución o un solo individuo, pueden atender y resolver la crisis de derechos humanos que aqueja a este país”.

Para el Mtro. Santiago Aguirre Espinosa, director del Centro Prodh, el diplomado busca ampliar y extender la red de personas que puedan acompañar a víctimas que buscan justicia, verdad, reparaciones y garantías de no repetición, en este México atravesado por la injusticia, el dolor y la impunidad.

Mencionó que los organismos de derechos humanos que desde la sociedad civil han acompañado causas, personas y procesos de búsqueda de justicia han desarrollado capacidades en la defensa jurídica, en las estrategias de comunicación social, en la incidencia y denuncia internacional y en los proceso pedagógicos y organizativos; “pero en México siempre hemos adolecido de debilidades y hemos tenido flaquezas por cuanto hace a brindar un acompañamiento mucho más integral, que entienda que las personas no son casos, sino sujetas de sus propias historias y de la búsqueda de la justicia”.

De este reconocimiento nace el diplomado, destacó Aguirre, quien precisó que la educación, formal o no formal en derechos humanos, “al menos para quienes trabajamos desde las organizaciones de la sociedad civil, tiene su examen último de pertinencia y de utilidad, no en la acreditación de un examen, no en la obtención de un diploma, no en la obtención de un grado, sino en genuinamente poner las herramientas que se brinden al servicio de otros y de otras”.

La Mtra. Valeria Moscoso Urzúa, coordinadora Académica del Diplomado, subrayó la importancia de tener espacios formales de profesionalización, y que dentro de las organizaciones y movimientos de derechos humanos tome relevancia y peso el acompañamiento psicosocial a las víctimas.

Esto tiene que ver con no reducir el trabajo con las víctimas a uno que provenga de arriba hacia abajo, desde una perspectiva paternalista, asistencialista y con una mirada únicamente psicológica o de asistencia clínica. Sino “tener una mirada y una comprensión mucho más amplia, que nos permitan efectivamente crear comunidad y crear herramientas de lucha, de resistencia y de transformación junto con las víctimas, considerándonos también como parte de este espacio de lucha”.

La Mirada de las víctimas

Nadia Hernández del Río, alumna destacada de la primera generación del diplomado, mencionó que, para ella, éste fue y ha sido una herramienta de vida. “A principios de este año yo tuve la pérdida de un ser muy querido en mi vida, y fue en el diplomado, sin buscarlo, ahí donde encontré el consuelo, donde comprendí que no hay un duelo perfecto, no hay un luto perfecto, que cada persona va a reaccionar de diferente manera”.

Otra alumna destacada del diplomado, Aída Mulato Salinas, quien fue víctima de violencia sexual, compartió que el diplomado le ayudó a entender lo que le había sucedido. “El que alguien me explicara que no estaba enferma y no tenía que tomar antidepresivos después de la situación que había vivido, y que no era la única manera de salir adelante, sino que también había otras formas, a través del estudio, a través del conocimiento, a través del aprendizaje, a través de la amistad”.

“Conocí a personas bien bonitas, bien valiosas, que me tendieron la mano, que me abrazaron desde el día uno, que escucharon mi historia sin juzgar, que hoy en día me siguen escuchando. Aprecio mucho este acompañamiento, porque a través de ello es que yo he podido fortalecerme, y entender que no fue mi culpa, y entender que la vida sigue, y entender que sí es una lucha para todos los que hemos sufrido algún tipo de violencia”.

Finalmente, el Mtro. Iván Blanco, director del Centro Educativo Truper del MMyT, dijo: “nuestro mayor empeño es que todos aquellos que tomen este diplomado, y todos los demás que ya hemos abierto durante cinco años, tengan una estancia agradable aquí, que se vayan con un buen sabor de boca, y que desde luego las enseñanzas que tengan en este diplomado las puedan desarrollar más adelante”.