Pese a que es evidente que el calentamiento global afectará a todos y en todos los ámbitos, no existen muchos datos que refieran a este cambio en México, mucho menos una representativa cantidad de personas que los analicen, afirmó Carlos Gay García, investigador de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) durante su conferencia «Reporte Mexicano de Cambio Climático» que presentó en el marco del Cuarto Congreso Nacional de Investigación en Cambio Climático, con sede en la BUAP.
Los datos y quienes los analicen son necesarios para resolver los problemas referentes al cambio climático y la cambiante cantidad de precipitaciones, «pues de que nos calentamos, nos calentamos», agregó.
Vía internet, los asistentes reunidos en el Auditorio de la Unidad de Seminarios de la BUAP, una de las doce sedes regionales de este cuarto encuentro que se realizó en diversos sitios del país, pudieron escuchar algunas aseveraciones del doctor en Astrogeofísica por la Universidad de Colorado, Estados Unidos, y coordinador del Programa de Investigación en Cambio Climático (PINCC) de la UNAM.
Los efectos del calentamiento global, que se ha incrementado un 0.85 de grados desde finales del siglo XIX, son consecuencias que tienen que ser analizadas interdisciplinariamente pues el papel de todas las ciencias, desde las sociales, hasta las denominadas «duras», tienen una justificada injerencia en la comprensión este fenómeno multidisciplinario.
Por ello, comentó, es necesario encaminar un programa de estudios en el que todos tengan entrada, pues una vez conocido el problema «de que todo y todos nos calentamos», no es fácil aplicar soluciones tan practicas como lo que proponen los científicos naturales de «simplemente reducir las emisiones de gases» debido a que ante este tipo de situaciones se presentan situaciones como las sociales o económicas que los estudiosos de esos ámbitos conocen.
En otras palabras, Gay García propone soluciones interdisciplinarias ante un problema que es del interés y el dominio de más de una ciencia: el cambio climático.
Tal visión es la que se comparte entre los miembros del PINCC, instancia que con el establecimiento de una agenda de estudio nacional, permite abordar los retos y las oportunidades que el calentamiento global implica.
Dicha agenda contiene el análisis y estudio de los escenarios posibles sobre el clima, de escenarios socioeconómicos y de políticas; modelos de evaluación integrada; eventos extremos; recursos hídricos; energía; agricultura (alimentos); calidad del aire; entre otros. Todo desde la visión de las ciencias atmosféricas y ambientales, geofísica, ciencias del mar, ingeniería, biología, geografía, medicina, ecología, matemática y estadística, economía, derecho y ciencias políticas, sólo por citar algunas.
Hizo hincapié en la necesidad de concretar políticas públicas que aterricen los conocimientos y datos que resultan de las investigaciones emprendidas en esta materia, como la conocida composición atmosférica actual: 78 por ciento de nitrógeno, 21 de oxígeno, 0.9 de argón, 0.006 de otros gases raros y sólo un 0.04 por ciento de dióxido de carbono.










