Published On: Jue, Ago 6th, 2015

Murallas, ejemplar que transita entre los recuerdos y la imaginación

Murallas (1)

Murallas es una obra que fue concebida como un continuo narrativo y una forma anárquica de estructurar sus partes, pero estos títulos contribuyen a una cronología, por un lado, y también a una serie de escenarios que ayudan a vertebrar el relato y a darle una unidad que lo asemejaría a una novela breve o a un relato largo.

En entrevista con el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), Gabriel Bernal comentó que Murallas, obra realizada por la Dirección General de Publicaciones (DGP), fue una grata experiencia, pues no tardó más de seis meses en salir y apareció de una manera inmejorable.: Estoy contento con el trabajo editorial que hicieron en la DGP, la gente que ha visto y leído el libro me ha hecho comentarios en el mismo sentido: “es una edición muy bella, una edición muy bien cuidada, está muy bien hecho el libro”, refirió el autor.

Señaló que se trata de un libro de recuerdos imprecisos o de ficciones sobre ciertos momentos clave en la historia del personaje, quien aparece en casi toda la narrativa, y a quien el lector puede identificar en la historia como G.

Los títulos de los capítulos son algo enigmáticos, como 7:19, que fue la hora cuando empezó a temblar el 19 de septiembre de 1985 en la Ciudad de México. Este suceso cambia radicalmente la vida de quienes viven en la capital del país y necesariamente también del personaje del libro, a quien le ocurren cosas; revisa su pasado y se encuentra con algunos momentos, con algunas personas a las que quiso unirse y estas uniones por una razón u otra en la vida no se realizaron, pero en el libro se realizan.

 “El libro es en realidad de todo aquello que no sucedió; está contado con una cierta filigrana realista, algunas de las personas que lo han leído me dicen ¿seguramente todo esto sucedió, no?, pero en realidad fue lo contrario. El libro cuenta la historia de todo lo que no sucedió”, apuntó el escritor.

La obra de Bernal Granados refleja una nostalgia de todo aquello que no sucedió y es una remembranza que se descubre falsa en el intento de estructurarse como historia, de hacer cortes y ediciones necesariamente cuando contamos las cosas. En realidad no las contamos tal y como sucedieron, sino tal y como nos las imaginamos. “Entonces el ejemplar es eso, una ventana abierta a los hechos, no como los recordamos, sino como los imaginamos”, puntualizó.

Las historias que narra Gabriel Bernal en Murallas se desarrollan en la Ciudad de México, al respecto declaró que desde joven, siendo casi un adolescente, recorrió a solas la ciudad, encontrándose con escenarios que acicateaban, que instigaban y alimentaban su imaginación, por lo cual la ciudad es un telón de fondo, pero también un personaje que juega un papel activo, ya que hay un diálogo constante con ella.

Otra de las características de Murallas es la aparición de mujeres ficción, a quienes se les puede llamar de esa forma, porque en la ficción se realizan las uniones, el muchacho se reúne con ellas y el encuentro y unión entre ellos se vuelve significativo y entrañable.

Como en 90, capítulo de la novela donde un estudiante se enamora de su maestra que es mayor que él, aunque la historia es triste, porque se separan en algún momento, pero algo sucede, como un sueño para G, en el que ella lo cita en un café localizado en la parte baja de un hotel.

Una de las lecturas que inspiró a Gabriel Bernal para componer Murallas y al personaje G, que transita a lo largo del libro de una manera casi imperceptible entre la realidad y el sueño, fue El sueño de Polífilo, de Aldo Manuzio.

El autor comentó que el título de Murallas se debe a la historia personal de cada uno de nosotros, la cual parecería una sucesión de imposibilidades más que de realizaciones, y en el terreno de la literatura y la ficción es posible transgredir o sobrepasar estas imposibilidades o muros que se interponen entre los individuos. “El libro quiere abatir estos muros o fronteras que nos impiden la comunión con el otro”, aseveró Bernal Granados.

 “En ese sentido, Murallas es una liberación imaginativa de todos estos mensajes que la realidad va sembrando a lo largo de nuestras vidas, donde nos encontramos con una serie de enigmas pero la literatura permite organizarlos, estructurarlos, interpretarlos y contar historias”,  concluyó el autor.