Published On: Sáb, Jul 18th, 2015

Modernidad y vanguardia, muestra que invita a recordar el legado de Luis Ortiz Monasterio

Modernidad y 2

A fin de recordar al escultor Luis Ortiz Monasterio en su 25 aniversario luctuoso se inauguró la muestra Modernidad y vanguardia que, hasta el 9 de agosto, exhibe una serie de esculturas en diversos materiales.

En el Salón de la Plástica Mexicana y bajo la curaduría de Adolfo Cantú, la exposición reúne obra proveniente de cuatro colecciones, así como documentos, fotografías, libros y herramientas de quien es considerado uno de los grandes maestros de la escultura en México.

En entrevista, Adolfo Cantú indicó que la muestra es una excusa para recordar a Ortiz Monasterio en su 25 aniversario luctuoso y la gente conozca más de su trabajo, pues “lo conocen sin conocerlo”, ya que su obra se encuentra en diversas partes de la ciudad y el país.

Y es que, dijo, entre sus obras destacan la fuente monumental de Nezahualcóyotl, ubicada en Chapultepec; las tallas que realizó en la Plaza Cívica de la Unidad Independencia del IMSS, las columnas y el ocelote que engalanan el Centro Médico Nacional Siglo XXI, el Monumento a la Madre y los frisos de la Normal de Maestros, sin olvidar los relieves de motivos aztecas que se encuentran en el IMSS de Oaxtepec.

El curador destacó que lo más importante de Ortiz Monasterio es que fue de vanguardia. “Él va delante de todos, si me dicen cuál es el gran maestro de la talla directa del siglo XX, es Monasterio; no ha sido reconocido a ese nivel, pero de que es, es el más grande y eso que en México hay muchos escultores en esa época”.

En su obra, añadió, “podemos ver desde una pieza clásica hasta una evolución que va hasta la abstracción máxima, un pedazo de bola pegado. No trajimos en esta ocasión piezas muy pesadas, porque son piedras y metales de toneladas. Monasterio era así, o trabajaba piezas pequeñitas o unas piezas monumentales que necesitaríamos grúas, pero es decir, va, hace todo el recorrido desde el realismo, el surrealismo, pasa a la abstracción, al figurativo escultórico y se vuela”.

Por ello Adolfo Cantú consideró que se trata de un escultor completo, “él es vanguardia, va tan adelante que nadie lo va a comprender”, a grado tal que el mismo artista reconocía que nunca fue de los escultores que pudieron vender su obra.

 “Era terrible, trabajaba, es decir, si hay un escultor que realmente quiso y decidió ser escultor es él, a pesar de todo, de sufrir, de mal vivir, de mal comer, es increíble”.

En Modernidad y vanguardia, Adolfo Cantú trata de mostrar lo que es Ortiz Monasterio, desde su talla directa hasta como creador de obra monumental y para dar una visión del entorno en que vivió, presenta documentación, fotografías de sus vivencias en Los Angeles, California, y de su proceso de creación, muestras de talla directa, libros y revistas, así como herramientas con las cuales trabajaba.

El espectador podrá apreciar piezas en bronce, como San Juan, Maternidad a la madre, María Asunsolo, Cabeza trenzada, Mujer surrealista sentada, Cabeza Monumento a la Madre, Escudo Nacional y frisos olmecas, además de Cabeza femenina en madera tallada y Doble desnudo en terracota.

Luis Ortiz Monasterio fue uno de los 50 grandes artistas de su época que inició su carrera de escultor en San Carlos, para luego ser miembro fundador de instituciones como el Salón de la Plástica Mexicana, la Escuela de Pintura, Escultura y Grabado La Esmeralda y la Academia de Artes. Entre los reconocimientos que recibió destaca el Premio Nacional de Bellas y Artes.

La muestra Modernidad y vanguardia se presenta junto con la exposición colectiva Salón de escultura, con obra de los miembros del Salón de la Plástica Mexicana, desde sus fundadores hasta artistas contemporáneos que han merecido pertenecer a la agrupación.

El público podrá admirar piezas como Teozintle Coatl, de Salvador Pizano; Pensador, de Silvia Tinoco; Torso de mujer dualidad, de Ramiro Medina; Desnudo, de Abel Ramírez; Camino en el tiempo, de Roavi; El trono, de Alejandro Quijano, y Forma horizonte, de José Téllez, entre otras.

Ambas exposiciones estarán abiertas al público hasta el 9 de agosto en el Salón de la Plástica Mexicana, ubicado en Colima 196, colonia Roma Norte, de lunes a sábado de 10:00 a 18:00 horas y los domingos de 10:00 a 14:00 horas. La entrada es libre.