Published On: Sáb, Ago 22nd, 2015

México debe reconocerse como país afrodescendiente, afirman en evento

AFROMEXICA

México debe reconocerse como un país afrodescendiente, para lo cual es necesario promover acciones y dotar de herramientas de inclusión a sus instituciones, afirmó el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred).

El titular de esa entidad, Ricardo Bucio, se expresó así en la clausura ayer del Encuentro Nacional Debate sobre Avances y Retos de la Inclusión de los Pueblos Afromexicanos y Personas Afrodescendientes: Reconocimiento, Justicia y Desarrollo.

Reiteró que es “prioritario una articulación legislativa fortalecida que coloque a la población afrodescendiente en la agenda nacional”, además de visibilizarla estadísticamente y garantizar un presupuesto para la atención de sus necesidades.

Durante dos días se analizaron las principales problemas de esta población en el país, como la falta de reconocimiento jurídico pleno, discriminación múltiple, racismo social, institucional y estructural, desconocimiento y negación de la identidad afromexicana.

Asimismo, la carencia de información estadística sobre la comunidad afro y la necesidad de que sea visibilizada la presencia histórica y contemporánea de esa población y sus aportes al desarrollo del país.

Los especialistas consideraron importante que las organizaciones de la sociedad civil y el Estado promuevan iniciativas de reconocimiento a partir de la publicación de los resultados de la encuesta 2015.

Este censo permitirá contar por primera vez con información sobre la población afromexicana, señala un comunicado de prensa de Conapred.

Otro objetivo es realizar talleres y campañas de sensibilización sobre racismo y discriminación, dirigidos a la población civil y a instituciones gubernamentales y educativas, para combatir los prejuicios que se generan en torno a las personas y comunidades afrodescendientes.

Más de 40 organizaciones, representantes de esas poblaciones y especialistas de Ecuador, Colombia, Costa Rica, Guatemala, Estados Unidos y Sudáfrica participaron en el encuentro, realizado en el Museo Memoria y Tolerancia, en la capital mexicana.