Published On: Lun, Ago 10th, 2015

Los tratados de libre comercio, incapaces de sacar de la pobreza a millones de mexicanos

lecheros

Los Tratados de Libre Comercio que México ha firmado,  siempre se nos dice que nos permitirán alcanzar mayores tasas de crecimiento económico, más altos niveles de bienestar para los mexicanos y la realidad es que solo ha resultado una trampa con ideas seductoras -y ahora con el TPP en trámite—nos espera más de lo mismo, los beneficios del desarrollo económico en favor de los ricos, con la creciente pobreza de los productores y población mexicana, dijo el presidente del Frente Nacional de Productores y Consumidores de Leche, Álvaro González Muñoz.

Sin distinción, apuntó, en entrevista, “los socios comerciales nos quieren vender más y comprar menos”. Esta es la premisa y razón de que la producción sea deficitaria, y reiteró que “estos tratados son la causa del sacrificio de la producción de leche en México”.

Los resultados están a la vista, el modelo actual no ha reencontrado el crecimiento sostenido que la economía mexicana había experimentado bajo el modelo económico anterior en el sector lácteo como ejemplo presentaba crecimientos superiores al 10% anual.

Tenemos que ver con preocupación que vamos en sentido contrario, la lucha contra el hambre, donde participan varias dependencias federales y gobiernos estatales. “Lamentablemente, sea el programa con mayor éxito en el aumento de su padrón, al que los productores de leche de continuar así no tardaremos en solicitar la incorporación”.

La leche es uno de los productos más sensibles en materia de intercambio comercial. México debe tener su propio ritmo y estrategias, para encontrar mejores resultados, rechazar los dogmas neoliberales para no continuar   convirtiéndonos en el basurero agroalimentario de los países desarrollados.

Y por otra parte, está la presencia en nuestro país de una gran parte de industrias, que han venido modificando la dieta de los mexicanos a través de la  alteración de los productos puros, aprovechando que nadie se hace responsable de garantizar que no se engañe a los consumidores con productos similares, las cuales tienen la ventaja de poder importar directamente incluso con el riesgo de la calidad y la sanidad.

Es indudable que la industria láctea ha sido  beneficiada en grandes proporciones. Ellos están satisfechos y muy contentos, pero para más de 500 mil pequeños y medianos productores ha sido la tumba ya que les fue imposible superar las importaciones, que en su mayoría provocaron la sustitución de leche por suero,  quesos rellenos con harina y grasa vegetal y otras porquerías, derivado del retiro de la intervención gubernamental que dio paso a la privatización del mercado lácteo nacional.

Los tratados comerciales, imponen la incorporación directa de los 148 mil productores sobrevivientes que actualmente están fuera del mercado con el propósito de blindar su existencia, hoy amenazados por la guadaña.

Consideramos que debe emprenderse una revisión a fondo de la política económica del sector lechero del país, donde es obligado ordenar el mercado interno, se impida la rehidratación de la leche en polvo, se pinten las fórmulas lácteas o productos lácteos de un color diferente al de la leche,  se exija que en la etiqueta se diga el lugar de origen del producto, se aplique un impuesto a los productos que no sean genuinos.

Bajo condiciones de competencia con equidad, los productores nacionales somos competitivos, en virtud de que.  “Entregamos a las marcas más prestigiadas del mundo leche fresca, auténtica y pura de vaca”, puntualizó González Muñoz.

La empresa LICONSA es muy importante para el sector lácteo nacional, por un   lado para los pequeños y medianos productores, porque adquiere más de 700 millones de litros anuales de más de 11 mil pequeños y medianos productores a un precio $6.20 por litro, que aunque no es el que necesitamos, si es mejor que el que pagan muchas empresas.

Y seguiremos insistiendo con el  actual y el nuevo congreso de cara al presupuesto base cero para que programas sensibles como los relacionados  con la alimentación y la generación de empleos que es el caso de LlCONSA sean apoyados con los recursos suficientes para que se cumpla el compromiso con los productores de adquirir toda la leche que requieran para su programa de abasto social de producción nacional. Lo que significaría dotar de recursos necesarios para que aumente la compra de leche a productores nacionales de poco más de 700 millones en 2015 a 1050 millones de litros de leche en el 2016 lo que conllevaría a la generación de 5000 empleos bien remunerados.