Published On: jue, May 16th, 2019

Las pequeñas empresas ganan oportunidades gracias a la robótica colaborativa

¿Cómo puede competir una pequeña empresa con una multinacional en una indudable desigualdad de condiciones? Hasta ahora la adquisición de la más innovadora tecnología era un terreno vetado para las empresas más pequeñas. Al costo de la inversión inicial había que sumar los de instalación, mantenimiento y actualización, algo que hacía imposible que determinados aspectos como la automatización industrial llegara a las PyME.

La importancia de las pequeñas empresas en la economía

Actualmente las micro, pequeñas y medianas empresas constituyen el 99% del tejido empresarial en la República Mexicana. Crean dos de cada tres empleos del sector privado y aportan más de la mitad de valor añadido total generado por las empresas mexicanas.

Su principal objetivo hoy en día es incrementar su competitividad gracias a la investigación y a la innovación, pero ¿cómo hacerlo con presupuestos mucho más limitados que el de las grandes corporaciones?

En materia de robótica industrial, los robots tradicionales eran completamente inaccesibles para las pequeñas empresas. Pero la llegada de los robots colaborativos ha supuesto un cambio en las reglas del juego.

Robots colaborativos accesible para pequeñas empresas

Universal Robots siempre ha apostado por nivelar las condiciones de productividad de las pequeñas, medianas y grandes empresas. Por este motivo, sus brazos robóticos son accesibles para cualquier compañía, sea del tamaño que sea.

¿Cómo puede ayudar un robot a una pequeña empresa? Los cobot son asequibles, versátiles y fáciles de integrar en los procesos de trabajo, sin necesidad de renovaciones importantes o proyectos de instalación costosos. Además, resultan perfectos para fabricantes en países en desarrollo o lugares donde la mano de obra es escasa.

Pero otra de las razones por las que Universal Robots lanzó su primer cobot en el año 2008 es porque ayudan a las empresas a liberar a los trabajadores de las tareas más aburridas y peligrosas, haciendo posible dedicarlos a otras más creativas en las que el ingenio humano aporta un gran valor añadido.

Por último, su facilidad de programación hace que no sea necesario contratar a profesionales cualificados, ya que cualquier persona, incluso sin conocimientos de robótica, puede programar un cobot para funciones sencillas gracias a su intuitiva interfaz. Este costo añadido en la robótica tradicional supone un desembolso al que muchas pequeñas empresas no pueden hacer frente, y por ello una vez más el robot colaborativo colabora en igualar las condiciones frente a las grandes corporaciones.

La llegada de la automatización a las pequeñas empresas

La automatización del trabajo es el futuro de las PyME, ya que los robots colaborativos pueden realizar tareas repetitivas, aburridas y peligrosas durante horas, consiguiendo un rápido retorno de la inversión.

Pese a que la adquisición de la última tecnología y la selección de mano de obra cualificada son algunas de las dificultades con las que cuentan las pequeñas empresas, saben aprovechar otras cualidades como su agilidad para adaptarse rápidamente a las tendencias de mercado. Es precisamente aquí donde la llegada de los cobots, asequibles, versátiles y fáciles de integrar, ayudan a las compañías más pequeñas incorporando la automatización a las líneas de producción.

El tamaño no importa para ser competitivo

Para demostrar que el tamaño no importa para ser competitivo, existen algunos ejemplos de cómo pequeñas empresas que han incorporado un robot colaborativo pueden hacer frente igualmente a desafíos propios de las grandes multinacionales.

  1. Voodoo Manufacturing

La pequeña empresa se dedica a la impresión en 3D. Para poder competir con grandes compañías que abaratan el precio de los productos finales gracias a su mano de obra más económica, y a reducción de costos en general, necesitaba una solución robótica que aumentara su producción.

De acuerdo con Voodoo, la decisión de adquirir un cobot de Universal Robots se basó en diferentes puntos:

  • Era 5 veces más barato que un robot industrial tradicional
  • Su fácil integración y configuración
  • Por sus características de seguridad no necesitaba la instalación de jaulas o guardas especiales

La pequeña empresa necesitaba automatizar la carga y descarga manual de placas en sus impresoras para aumentar sus series de producción, y competir así en el mercado del moldeo por inyección. Tras examinar varias opciones, finalmente se decidió por el modelo UR10 con una pinza de dos dedos como efector final del brazo robótico.

El resultado fue que Voodoo Manufacturing triplicó la producción de impresión 3D, ya que el robot puede incluso funcionar durante la noche. Además, en tres años quieren cumplir su objetivo de reducir los costos en un 90%, lo que supone que el robot se amortizará en menos de 6 meses.

  1. Nichrominox

Esta empresa familiar de equipos de esterilización para el sector odontológico se enfrentaba a una creciente competencia, lo que suponía tener que aumentar la productividad con la automatización de tareas. Con tan solo dos días de formación, el programador de la compañía puso en marcha los cuatro brazos robóticos UR5 implementados en tres líneas de producción separadas: Pick & place, CNC y ensamblaje. De forma instantánea, la productividad aumentó un 10% y en 14 meses tuvieron el retorno de su inversión.