Published On: Sáb, Ago 3rd, 2013

La fotografía y el fútbol de los años 40, en exposición

EL FÚTBOL1

Los años 40 son reconocidos como el nacimiento de la época profesional del balompié mexicano; clubes como el Necaxa, el América, el Asturias y el Atlante, encendían la pasión de los aficionados las tardes de domingo, cuando en las canchas se sucedían goles, penaltis, amonestaciones y trifulcas, destellos «atrapados» e inmortalizados por ágiles fotógrafos.
En Pachuca, ciudad que es considerada la cuna de este deporte en nuestro país, puede visitarse la exposición Los encuadres del fútbol. Fotografía y balompié en la década de los 40, organizada por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y compuesta por 36 imágenes que muestran las acciones de jugadores en el esférico, así como los contrastes entre el fútbol amateur y el profesional.
Así como el pambol que se jugaba en el país creció en términos de calidad durante esa década, la técnica fotográfica también experimentó avances que posibilitaron capturar movimientos, como aceleraciones, cambios de dirección, e incluso tiros que, en el caso de un disparo a gol, viajan a una velocidad de entre 90 y 104 km/hr.
Como explica Heladio Vera Trejo, curador de esta muestra y conservador de fotografía, gracias al desarrollo tecnológico de la industria fotográfica, los practicantes de esta disciplina tuvieron la posibilidad de contar con equipo de formato medio, cuyos rollos de película en blanco y negro, les permitieron acceder a nuevas maneras de aprehender las imágenes.
Por esa razón, Los encuadres del fútbol, montada en la Sala «Nacho López» de la Fototeca Nacional, acopla la fotografía y el balompié en los 40, pues antes de esta década, las imágenes del fútbol eran acartonadas, ya que eran tomadas con placas de vidrio. El fotógrafo utilizaba un paño oscuro y realizaba la toma como si estuviera retratando a un grupo de jugadores quietos para la cámara.
Con las modificaciones que desde fines de los años 30 comenzaron a tener las cámaras fotográficas, esto cambió. Heladio Vera detalla que los aparatos pudieron obturar a velocidades altas, hasta un quinientavo de segundo. Agencias como la Casasola —a cuyo fondo corresponden la mayoría de las imágenes de la exhibición— pronto adquirieron este tipo de equipo.
Heladio Vera refiere que la exposición fotográfica, vigente hasta el domingo 18 de agosto, es el adelanto de una selección de imágenes que acompañarán un libro escrito por Juan Villoro, bajo el sello de la editorial Era. La elección de las fotografías está basada en una concatenación de acciones, como el fútbol mismo.
«Lo que me interesó —abunda el curador de la muestra— fue dar una secuencia a las imágenes, agruparlas para tener una lectura que nos lleva acción tras acción, las intentonas de gol, las jugadas de medio campo, el tiro de esquina y el indirecto, la falta y la intromisión de los aficionados que en refriega invadían el campo de juego y, por supuesto, el ¡gooool!».
En las instantáneas en blanco y negro destacan espacios como el Campo Unión. Al fondo de esta terregosa cancha se alcanzan a ver las viguetas de acero de lo que sería el Palacio Legislativo, en la Ciudad de México, y que terminó siendo el Monumento a la Revolución.
También sobresale el Campo Asturias. En marzo de 1936, dicho estadio —que estuvo ubicado en la hoy Calzada de Chabacano— fue el primero en tener capacidad para 25 mil espectadores, además de ser escenario de históricos encuentros y también de riñas, según se puede observar en algunas fotografías de Los encuadres del fútbol.
Heladio Vera, técnico conservador de la Fototeca Nacional, describe la «interesante composición» de esta imagen en el Campo Asturias, donde «las líneas de marcación del mismo campo, junto con los tapetes de entrenamiento dispersos en el césped y la agitación de los aficionados en las gradas, crean un todo confuso».
En contraparte a estas escenas espontáneas, están las de conjunto, por ejemplo, un retrato de los miembros del equipo Pachuca. Otro personaje destacado es el célebre jugador Luis «Pichojos» Pérez, quien fue una leyenda en el Club Necaxa y pilar de una dinastía de futbolistas.
Los encuadres del fútbol. Fotografía y balompié en la década de los 40 permanecerá en la Sala «Nacho López» de la Fototeca Nacional (Ex Convento de San Francisco, Casasola s/n, centro de Pachuca, Hidalgo) hasta el 18 agosto, de martes a domingo, de 10:00 a 18:00 horas. La entrada es libre.