Published On: vie, Ago 9th, 2019

La cultura maya vive en el rap de Pat Boy

                     Es como una gran batalla, hay que luchar contra los que no quieren que lleguemos a su altura; hay que adaptarse a la globalización pero sin perder la cultura. Ya lo verás, un día seremos internacionales, como el idioma universal. Que nuestra música robe oídos, donde sea que yo vaya seguiremos luchando, hasta un día cumplir nuestro sueño maya”

                                       Sueño Maya, Pat Boy

 

Desde los 13 años, Jesús Pat Chablé, alias Pat Boy, ha hecho del rap su forma de vida. Sus rimas en legua maya lo han posicionado como músico independiente y sus composiciones son consideradas un parteaguas para una generación de jóvenes que rapea en lenguas originarias.

Nativo de José María Pino Suárez, Quintana Roo, Pat Boy arrancó un camino que comenzó cuando su hermano mayor rapeaba y producía videos con el celular, influido por bandas como Control Machete y Kinto Sol.

A sus 27 años, Pat ha logrado proyectar su música en todo el estado, lo que ha permitido que jóvenes de diversas comunidades, interesados en crear desde sus lenguas originarias, se identifiquen con él.  Las reproducciones de sus videos en la red social YouTube han llegado a más de 190 mil vistas y su canal, a más de 200 mil suscripciones.

El también autor de Sangre Maya y Mi Primer Paso/In Yáax Xinbaal, habla en entrevista con la Secretaría de Cultura, en el marco del Día Internacional de los Pueblos Indígenas, que se celebra este 9 de agosto:

SC: ¿Las costumbres y tradiciones mayas han influido tu música?

PB: “Compartimos vivencias e historias que son de nuestro pueblo, hacemos videoclips donde filmamos la esencia de lo que se vive día a día en la comunidad: la comida y las tradiciones son un ejemplo. Siempre hay críticas por nuestra vestimenta y hasta porque hacemos rap y no música tradicional de nuestra comunidad.

Tenemos música tradicional en Quintana Roo que es el mayapax, no cualquiera lo puede tocar o difundir porque es más religioso. Alguna vez intenté rapear sobre la música mayapax y lo quitaron de la radio porque a muchos no les agradó ese tipo de fusión”.

SC: Te has presentado en otros estados, ¿cómo te reciben ahí?

PB: “En la península de Yucatán mayormente las comunidades aceptan muy bien mi música porque la gente la entiende; los niños, jóvenes, las abuelas, varias personas se acercan para decirme que les gustó mucho mi letra, que se identifican. En la ciudad es más complicado, solo algunas personas que tienen conocimiento sobre los temas que hablamos nos felicitan, pero la mayoría de la gente no entiende”.

SC: ¿Cómo surgió la productora ADN MAYA?

PB: “Creé ADN MAYA porque en mis presentaciones se acercaban muchos chavos, me entregaban sus canciones, discos y me pedían que los apoyara. Después de escuchar su música, vi que había varios muy buenos, de ahí nace la idea abrir una página de Facebook y empezamos a hacer videos de los chavos con el celular, los subimos. Mandé mensaje a todos los que había escuchado, comentándoles que más adelante podríamos grabar un disco, tuvimos mucha demanda. En 2017 presentamos el primer disco y seguimos trabajando, ahora con una segunda convocatoria. La mayoría de las canciones son en maya, algunas bilingües, pero la idea de ADN es que todo sea en maya”.

SC: ¿Consideras que eres una inspiración para muchos jóvenes?

“Me siento muy feliz, el objetivo siempre fue motivar a otros jóvenes a hacer música positiva, conciencia cultural, cuidado del medio ambiente. Es algo que rompe la rutina del rap, que habla sobre la calle, las drogas; hacer un rap más positivo me motiva a seguir adelante porque sé que hay gente que nos sigue, que nos escucha y cada día son más”.

SC: ¿Por qué es importante la preservación de la lengua materna?

“Es importante que nosotros nos comuniquemos con nuestra gente, nuestra lengua es bonita, yo crecí con ella, ¿por qué se va a perder algo que nos vio nacer?”

SC: Más allá del rap ¿cómo consideras que se debe difundir la lengua maya?

“No hay gente que se enfoque tanto, nosotros como promotores culturales intentamos hacer festivales, pero no hay recursos y eso nos limita. Tenemos la música, las ideas, hace falta plasmarlas y viajar a las comunidades. Hay radios comunitarias que prestan sus espacios para cantar en vivo y algunas personas que cuentan con un aparato de radio nos escuchan”.