Published On: Vie, Abr 4th, 2014

La cultura de América Latina en una muestra en París

La cultura de
París.- A partir de la noción del territorio latinoamericano —íntimamente ligada a un cuestionamiento sobre la identidad— y todos los clichés asociados a este espacio geográfico, la Fundación Cartier para el Arte Contemporáneo exhibe en la capital francesa, en coproducción con el Museo Amparo de Puebla y el Instituto de Estudios de América Latina (IHEAL), la exposición América Latina 1960-2013.
¿Qué significa ser latinoamericano? ¿Con base en qué se ha fortalecido una identidad común en el seno de un territorio marcado por una historia de inestabilidad y conflictos? ¿Cómo se ha logrado conciliar las culturas indígenas, la herencia prehispánica, el legado africano, la influencia europea y la cultura popular, sin perder la memoria y la pertenencia a un territorio con una historia propia?
La exhibición muestra una variedad de artistas que se sirven de diferentes medios como la impresión, la fotografía, la serigrafía, el collage y la instalación para construir un discurso que acerque a los visitantes a entender la complejidad de ser latinoamericano.
La muestra de artes visuales está construida a partir de cuatro aspectos fundamentales: Territorios; Ciudades; Anunciar-denunciar; Memoria e Identidad. Se ofrece una perspectiva sobre la fotografía latinoamericana de 1960 a nuestros días a través de la relación entre la imagen y el texto de la obra de 72 artistas, —de los cuales se encuentran 11 mexicanos—, provenientes de once países diferentes y más de 500 obras en la que cada artista revisará la cuestión de la identidad y analizará la manera en que sus países afirman su pertenencia.
La «ciudad latinoamericana» se transforma en un espacio simbólico que cada artista desmenuza para explicarnos las paradojas que la modernización del paisaje urbano trajo a las ciudades latinoamericanas: la violencia, la pobreza, la gente de la calle, las cárceles, los vendedores ambulantes —síntoma del consumismo imparable—, el crecimiento desmesurado dentro de un espacio caótico —resultado de la violenta transformación que sufrió el continente a lo largo de la segunda mitad del siglo XX—, a la vez que se explora el pasado colonial en contraste con el presente neoliberal.
Letreros, anuncios, comerciales, pósters y graffitis para mostrarnos cómo la palabra escrita está omnipresente en toda la ciudad, pues los muros son lugares de expresión que atestiguan las convulsiones políticas que entre los años 1960-1970 sacudieron al continente con movimientos revolucionarios caracterizados por un lucha armada de guerrillas.
El surgimiento de la represión y la instauración de dictaduras como la que sufrió Chile en 1973 y Argentina en 1976, abre una era de terror que impregna al continente con una violencia desmesurada. A partir de los ochenta comienza a respirarse una cierta democratización del territorio, pero la pobreza, el desequilibrio social, el analfabetismo, la discriminación a las minorías de las culturas originarias en países como México o Guatemala, y la delincuencia organizada perduran en toda la región hasta nuestros días.
La obra To be continued (Latin American Puzzle) de la brasileña Regina Silveira llama mucho la atención porque representa al continente en un rompecabezas que, lejísimos de construir una imagen bonita, construye la imagen del caos a base de eventos y personajes muy propios de cada país; y cada pieza, de cada imagen, de cada país es fundamental para unir a las demás piezas de un rompecabezas infinito que crece y crea nuestro continente.
El caos: ídolos, cultura popular, violencia, revoluciones, Frida, el Che, Pinochet, dictaduras, el mariachi, Cuba, narcotráfico, pobreza, socialismos, democracias, golpes de Estado, Thalía, Maradona, Bogotá, Buenos Aires y Caracas y todo nuestro cotidiano, que a los ojos de los visitantes resultaba muy divertido de ver.
La exposición América Latina 1960-2013 se exhibe en Fundación Cartier para el Arte Contemporáneo hasta el próximo 6 de abril del 2014; posteriormente podrá apreciarse en el Museo Amparo de Puebla, del 15 de mayo al 17 de septiembre del 2014.