La ponente Socorro Merlín destacó cómo es que locos, mimos, bufones y payasos desafían el poder, en el ciclo Rutas del Circo. Miradas desde la Investigación.
Un recorrido por los orígenes y la historia de personajes como los payasos, enanos, hombres sin cabeza o con cabeza de animales, bufones de la comedia vulgar, obscena, ridícula y chistosa, jorobados, mimos, juglares, saltimbanquis y locos se ofreció con la conferencia De payasos, locos, mimos y saltimbanquis. Una mirada a su origen y su significado, dentro del ciclo Rutas del Circo. Miradas desde la Investigación.
El tema central de esta conferencia -indicó la maestra Socorro Merlín- consiste en revisar en una breve síntesis de lo que da vida y sentido al payaso, la historia y el quehacer de los que le antecedieron, es decir, «indagar sobre la comicidad, quiénes son los personajes que le anteceden, cuáles los espacios donde ofrece su actuación, a qué público se dirige, cómo se viste y por qué, su lenguaje, las situaciones que propicia con su actuación y lo que significa a fin de cuentas ser un payaso».
También se presentaron algunos temas que describen el origen del payaso como es el caso de los hechos y danzas rituales, fiestas de carnaval, las celebraciones y comedias que eran fuentes de creatividad y de puesta en escena del imaginario, en donde se buscaba provocar risa ‘ante algo cotidiano’ o ‘normal».
La reflexión llevó al terreno de cómo es que la cultura popular motivó la trasformación de los payasos, «ya que gracias a ésta se empezó a deformar la realidad y con esto su aspecto; pasaron de una cara fina y bonita a máscaras, cejas negras, barba tupida, peluca exagerada, colores chillantes, chalecos, zapatos grandes o sombrillas que en ocasiones son grotescas porque son exageradas», puntualizó Socorro Merlín.
La ponente expuso cómo ocurrió la evolución de las actividades que los payasos realizaban a través del tiempo y según su estereotipo o característica, por ejemplo los jorobados que en su época fingen ser locos y horrorosos y que transmiten noticias, chismes, bailan, cantan, tocan instrumentos, llevan animales o vocean y que fingen ser locos para sobrevivir.
Socorro Merlín detalló que fue en París, Francia, donde surgió el circo moderno con acrobacias en caballos y cómo es que a finales del siglo XIX llegó México el circo.
Describió asimismo la relación entre los payasos con la cultura popular, ya que a través de ellos en este contexto aparecen los chistes y cuentos que andan en boca de todos y cómo es de la boca de los payasos salieran «tonterías que en ocasiones son desconcertantes».
Socorro Merlín consideró que ha pasado desapercibo para muchos investigadores un aspecto en el estudio del fenómeno y el origen del payaso: «cómo es que locos, mimos, bufones y en fin payasos desafían el poder».
Resaltó el hecho de que el payaso «es un bálsamo para el caos que nos tocó vivir y nos recuerda quiénes somos, ya que al igual que ellos estamos en una cuerda floja en el cotidiano vivir».









