No cabe duda de que México y sus estados son grandes atractivos turísticos para el resto del mundo por sus bellezas naturales, su extenso legado cultural e histórico, así como su accesibilidad tanto geográfica como económica.
No obstante, la situación que actualmente vive el país respecto a la lucha contra el crimen organizado ha alertado y frenado sustancialmente la actividad turística de los distintos destinos, así como afectado al sector empresarial de dicho ramo.
Desafortunadamente, los actos de violencia cometidos en los últimos meses con mayor frecuencia han impactado a la población tanto nacional como mundial sobre sus decisiones y gustos a la hora de tomarse unas vacaciones; dejando a nuestro país en la última opción a causa de la inseguridad que a diario se hace presente.
Los destinos que con anterioridad eran sitios de gran afluencia turística ahora han resentido en sus empresas y negocios dedicados a este sector una notoria baja respecto del año pasado.
La opinión de los empresarios con base a la situación que experimentan sus negocios refleja que los resultados obtenidos durante el primer cuatrimestre del año fueron iguales o peores que los de año 2010, a consecuencia de la inseguridad y la mala imagen del país en el exterior.
Asimismo, un 52 por ciento de los empresarios entrevistados para el segundo número del Panorama de la Actividad Turística en México, que dio a conocer el Consejo Nacional Empresarial Turístico (CNET), tiene la percepción de que la violencia, la inseguridad y la mala imagen de México persistirá hasta que las autoridades correspondientes realicen las acciones estratégicas y efectivas para aminorar sus efectos.
De tal modo que para lograr recuperar el incremento de los flujos turísticos, así como la derrama económica en las diversas entidades del país se tiene que trabajar de forma conjunta, el sector público y el privado.
Por un lado, le corresponde a las autoridades gubernamentales todo lo relativo a implantar nuevas estrategias y acciones coordinadas con los tres niveles de gobierno, a fin de reducir los índices delictivos y los actos de violencia cometidos por el crimen organizado, al igual que garantizar a la población cuerpos policiacos altamente capacitados y equipos adecuados para el eficaz desempeño de su labor.
Y por el otro, incumbe a los empresarios acercarse a las instancias de gobierno correspondientes, así como a los órganos e instituciones del sector turístico para promover mediante campañas permanentes los atractivos naturales, históricos y culturales con que cuenta cada una de sus entidades con el objeto de darlos a conocer en el exterior.
Y de esta forma, recuperar la seguridad y la inversión extranjera en el país para que con ello, se garantice la derrama económica, se fortalezca la actividad de los pequeños, medianos y grandes comerciantes, al igual que del sector industrial y empresarial.
Incluso, México es un país rico en cultura, costumbres y tradiciones, que cuenta con vastos recursos naturales y grandes patrimonios de nuestros antepasados, por lo que vale la pena sumar esfuerzos y realizar los cambios pertinentes para limpiar esa mala imagen que hoy nos afecta y limita internacionalmente.
Pongamos en marcha acciones propositivas que impulsen el turismo, el comercio y la inversión de capital exterior en el país como una solución fundamental para la mejora de la situación económica de los mexicanos.
*Pablo Fernández del Campo
*Secretario Adjunto a la Presidencia del CDE del PRI Puebla.










