Published On: Jue, Oct 24th, 2019

El SNFM se ha enfocado en tocar consciencias e impulsar cambios en las 32 entidades del país

Programas como Los Pinos suenan; el lanzamiento de la Convocatoria para integrar la Orquesta y Coro Comunitario de Los Pinos; la formación de coros comunitarios de padres de familia; el intercambio artístico entre arpistas tradicionales y sinfónicos; la conectividad entre el Ensamble Escénico Vocal (EEV) y la Orquesta Escuela Carlos Chávez (OECCh) con los coros, orquestas, bandas y ensambles comunitarios son algunos de los procesos que el Sistema Nacional de Fomento Musical (SNFM) ha implementado, con el objetivo de consolidar su modelo de educación musical comunitaria en las 32 entidades que integran el país.

Generar cambios a través de la práctica musical en grupo es la premisa medular de esta instancia de la Secretaría de Cultura del Gobierno de México, cuyo modelo de educación musical comunitaria, hasta octubre de 2019, tiene presencia en 71 municipios del país y que beneficia a seis mil 213 niños, niñas y adolescentes; además de participar en la formación de 133 instrumentistas menores de 30 años, quienes actualmente cursan sus estudios de nivel licenciatura y forman parte de la Orquesta Escuela Carlos Chávez; así como en la de 18 jóvenes cantantes que integran el Ensamble Escénico Vocal.

Asimismo, el SNFM ha mantenido proyectos artísticos que incentivan la práctica musical en niños, jóvenes y adultos, tal es el caso de la Orquesta Sinfónica Infantil de México (OSIM) que además de cumplir -en este año- 18 años de trayectoria artística y de ser el punto decisivo para que muchos niños continúen sus estudios de música a nivel profesional, ha beneficiado a mil 472 instrumentistas menores de 17 años.

El Coro Sinfónico, con 12 años de trayectoria musical, se ha convertido en un espacio plural para las voces profesionales y amateur de entre 28 y 68 años de edad (no hay restricciones de edad).

Un programa de desarrollo integral a través de la música…

Desde abril de 2013, el director musical Eduardo García Barrios está al frente del SNFM y ha trabajo en la consolidación de un modelo de educación musical comunitaria para niños, niñas y adolescentes que además involucre a los padres de familia y comunidad en general, así como en un modelo de educación musical profesional de alto rendimiento en el que los jóvenes instrumentistas que ingresen a la Licenciatura Instrumentista experimenten desde el primer día el quehacer de un músico profesional dentro y fuera de un escenario mediante las actividades de la OECCh.

En los 10 meses de gestión que lleva la actual administración de la Secretaría de Cultura, el SNFM se ha enfocado en tocar consciencias e impulsar cambios de pensamiento en la población, a través de sus programas académicos, conciertos y los procesos internos que se viven dentro de los 105 Semilleros creativos de música (orquestas, bandas, coros y ensambles comunitarios) que hoy día coordina en 28 entidades del país.

Se trata de una visión integral que persigue la excelencia musical, el orden mental y emocional dentro y fuera de los Semilleros creativos y de las agrupaciones artísticas, que motive a sus miembros a sensibilizarse en torno a los acontecimientos sociales del país; que a través de tocar un instrumento o de cantar, los niños y jóvenes se interesen por temas como la ecología, la migración, la equidad de género y lo importante que es el sentido de pertenencia para fortalecer la identidad nacional.

Como ejemplo de ello, se tiene el repertorio musical, con el concierto Música sobre el muro, realizado por las Bandas Comunitarias de Ciudad Juárez y en el que siete de sus integrantes tocaron a la orilla del Río Bravo para promocionarlo y visibilizar ante la población las vicisitudes que viven los migrantes; el programa Música y migración interpretado por la Orquesta Escuela Carlos Chávez.

García Barrios, titular del SNFM, ha enfatizado que encabeza un programa de desarrollo integral mediante la práctica musical que no solo involucra a los instrumentistas y cantantes, también a su primer círculo familiar, a las instituciones y al público, a lo que él le ha definido como la creación de una comunidad de comunidades.

Los Pinos suenan, más que promover un ciclo de conciertos dentro del Complejo Cultural Los Pinos es un programa orgánico que busca aprovechar al máximo cada uno de los espacios que se encuentran dentro de las más de 60 hectáreas que lo conforman. La idea es que los visitantes tengan la oportunidad de vincularse directamente con la vida académica y artística de los grupos del SNFM, de escuchar las posibilidades sonoras de instrumentos que quizá antes no habían escuchado como los cornos, los fagotes y los oboes, entre otros, o de ver la participación de agrupaciones musicales comunitarias de Morelos y de Guerrero.

El intercambio artístico entre arpistas tradicionales y sinfónicos en el marco del Festival Internacional de dicha especialidad celebrado en mayo; la conectividad entre el Ensamble Escénico Vocal (EEV) en su reciente gira por estados del Norte de México, y el de la Orquesta Escuela Carlos Chávez (OECCh) con los coros, orquestas, bandas y ensambles comunitarios son algunos de los procesos que el SNFM ha programado de noviembre de 2018 a la fecha, mismos que han generado expectativas e interés entre los familiares, al grado de que en Ciudad Juárez, Chihuahua; Ciudad Victoria, Tamaulipas y Tingambato, Michoacán ya se formaron los tres primeros coros comunitarios de padres de familia.

La presentación que llevó a cabo la Orquesta Escuela Carlos Chávez en el 47 Festival Internacional Cervantino y la próxima participación del Ensamble Tradicional Comunitario Marimbas de Centla, en el Festival Spivakov, celebrado en Moscú, así como el próximo inicio de operaciones de la Orquesta y Coro Comunitario de Los Pinos son algunos de los logros que han derivado del trabajo desarrollado en la presente administración.