Published On: Sáb, Feb 25th, 2012

El almacén, obra que plasma la ideología de los boticarios poblanos

La ideología de los boticarios poblanos, quienes dieron la batalla contra el Protomedicato de la Nueva España para lograr su independencia, está plasmada en El Almacén, una obra pictórica del poblano Miguel Jerónimo Zendejas, de 1797, indicó Lucero Enríquez Rubio, miembro del Instituto de Investigaciones Estéticas de la UNAM.

En una conferencia realizada en la Sala de Lectura de la Biblioteca José María Lafragua de la BUAP, explicó que la pintura representa una realidad de hace doscientos años, cuando boticarios y miembros de la Cofradía de San Nicolás Tolentino, crearon una comunidad para tal fin en la que articularon creencias, intereses económicos y visiones científicas.

Se reunían en el almacén de una botica, que no era más que un lugar de trabajo donde se guardaban frascos con diversas sustancias, plantas, preparados, matraces, morteros, pesas y otros elementos que eran necesarios para elaborar medicinas.

Miguel Jerónimo Zendejas, considerado uno de más notables pintores de México, diseñó y pintó las tablas que cubrían la alacena empotrada en las paredes del almacén de dicha botica. Llevó a cabo esta obra conocida como El Almacén, a petición de su hermano, quien era boticario y dueño de la Botica de San Nicolás Tolentino.

Con esta obra los miembros de la asociación simbolizaron la consciencia de sí mismos, «la seguridad que como grupo se daban, la manifestación ostensible de quienes eran y cuánto valían», señaló la investigadora.

De esta manera El Almacén da una idea del pensamiento de los boticarios del siglo XVIII como hombres de ciencia y no sólo como abastecedores de medicamentos, así como del trabajo que desarrollaban.

La Doctora en Historia expuso que dicha comunidad la construyó y ocultó durante varios años. Es la única obra que se conserva de aquella época, misma que ha sufrido algunas mutilaciones; después de recorrer distintos sitios, hoy forma parte del acervo patrimonial del Museo Nacional de Historia, que se encuentra en el Castillo de Chapultepec.

Enríquez Rubio comentó que «en sus casi dos metros de longitud de sus postes, laderos inmersos y adheridos a 16 puertas de madera –de las cuales quedan 13- de 3.20 metros de altura en promedio, despliega un mundo iconográfico no sólo complejo, sino sutil que, aunado a versos, lemas e inscripciones, integra una pluralidad de discursos que ponen en jaque al diseño más agudo».

Su complejidad iconográfica ha dado lugar en los últimos 100 años a diferentes bautizos, refiriéndose a ella como triunfo de las ciencias y las artes, alegoría de las ciencias y artes, triunfo de la medicina y decoración de una botica, entre otras, concluyó.

Leave a comment

You must be Logged in to post comment.