Published On: Mié, Ene 15th, 2020

Egresado crea en ONU-Hábitat plataforma para que ciudadanía gestione gasto

Roberto Herrera, egresado de la Licenciatura en Derecho por la IBERO y quien trabaja en la sede global de ONU-Hábitat en Nairobi, Kenia, creó la iniciativa Hábitat-Participativo, la cual con apoyo de Tecnologías de Información y Comunicación (TIC) permite a los ciudadanos crear y votar en línea las propuestas sobre cómo utilizar parte del presupuesto público en sus localidades.

Esta iniciativa para la implementación del presupuesto participativo (PP) que desarrolló Herrera, y que ahora coordina, ofrece a gobiernos socios una solución práctica a través de una plataforma digital que integra las finanzas públicas, la participación ciudadana y las TIC para la implementación concreta de proyectos en un proceso de presupuesto participativo digital.

“Este proyecto mejora el funcionamiento de la administración pública al mismo tiempo que beneficia la calidad de vida democrática. Además, gracias a la realidad influenciada por la globalización y el desarrollo tecnológico, los usos de las TIC en la implementación del presupuesto público potencializan sus beneficios y facilitan la participación directa de los ciudadanos”, explicó el exalumno IBERO, especialista en urbanización sostenible.

En ese sentido, el también maestro en Administración y Planeación para el Desarrollo por la University College London (UCL) apuntó que uso de las TIC, agilizan y descentralizan los procesos administrativos y permite a los gobiernos mejorar la gestión de las finanzas públicas, pues diversos estudios y casos prácticos han comprobado el impacto positivo sobre la correlación entre los niveles de participación ciudadana y las finanzas públicas.

Alianza con General Escobedo, Nuevo León

Herrera señaló que, a través de la iniciativa Hábitat-Participativo, se buscan alianzas con gobiernos que decidan tomar un enfoque inclusivo en la toma de decisiones y trabajar junto a la sociedad civil para encontrar soluciones innovadoras a los retos que enfrentan.

Así fue como en noviembre de 2019, el municipio del General Escobedo, en México, firmó un acuerdo de cooperación de dos años con ONU-Hábitat para lanzar la iniciativa -la primera que se genera en nuestro país y el primer ejercicio de presupuestos participativos con esta metodología- por dos ciclos consecutivos: 2019-2020 y 2020-2021.

En el primer año, los ciudadanos tendrán la oportunidad de proponer y votar ideas que aborden el medio ambiente y el cambio climático, la movilidad urbana y los problemas de seguridad pública en el municipio, respaldados con un presupuesto de 25 millones de pesos mexicanos.

Con su área de enfoque en el medio ambiente, el gobierno de General Escobedo se convierte en una de las primeras ciudades del mundo en poner en práctica una política que responde a las demandas de la sociedad civil por acciones de cambio climático, después de la Asamblea General de las Naciones Unidas de septiembre de 2019.

De acuerdo con Herrera, la iniciativa tiene la habilidad de adaptarse a la problemática contextual de cada ciudad por lo que las áreas temáticas pueden variar de acuerdo a la ciudad o estado en particular. La iniciativa puede implementarse, tanto a escala municipal como estatal o incluso a nivel de Estado, puesto que su principio rector es el de desarrollo a través de la inclusión ciudadana.

“Para poder escalar la iniciativa, también es importante la difusión de la misma con otros actores interesados. En el caso de México, las universidades y centros educativos guardan un papel muy importante en estos procesos de difusión de ideas e iniciativas que tienen como objetivo buscar el mejoramiento y el bienestar a través de enfoques inclusivos”, añadió.

En este año, se espera que la iniciativa se expanda a nuevas ciudades en la región de América Latina, así como en otros países miembros de ONU-Hábitat a nivel mundial.

El egresado de la IBERO, Roberto Herrera enumeró los beneficios de la Iniciativa Habitat-Participativo para la implementación del presupuesto participativo (PP).

En gobernanza:

  • Tiene beneficios cívicos al generar un ambiente propicio para la participación, inclusión y educación ciudadana.
  • El presupuesto participativo se ajusta a la agenda del gobierno mediante la focalización de un área temática (medio ambiente, movilidad, educación, seguridad, etcétera).
  • Identifica y vincula intereses comunes para acciones conjuntas generales.
  • Mayor transparencia en el gasto público, fomentando la rendición de cuentas de las instituciones públicas; hacer públicas las decisiones de inversión creando así, mayor legitimidad en las decisiones de inversión.

En finanzas públicas:

  • Eficiencia presupuestaria; inclusión de los ciudadanos en la determinación de las prioridades de inversión.
  • Hacer que el gasto público sea más equitativo y eficiente, sirviendo como instrumento de innovación social.
  • Aumentos en la recaudación de impuestos, disminución de la morosidad fiscal.
  • Aumento de comprensión del proceso de formulación del presupuesto: los ciudadanos descubren por sí mismos lo difícil que es establecer prioridades presupuestarias cuando el enfoque debe estar en el bien común.

Presupuesto participativo digital:

  • Modernización y gobernanza electrónica; oportunidad de estar cerca de una nueva dinámica social.
  • La participación digital se libera de limitaciones de tiempo y ubicación.
  • Surgimiento de una nueva calidad de participación e interacción social.
  • Oportunidad de participación equitativa, justicia intergeneracional y equidad de género.
  • Una excelente herramienta y solución para la recopilación de datos; ciudadanos incentivados para participar y compartir ideas e información.