Published On: Vie, May 20th, 2011

Día del maestro: De Glee a Juan Villoro

Todavía es tiempo para hablar del Día del Maestro, una fecha importante, más allá de las críticas, buenas o malas y los aciertos y equivocaciones de la comunidad docente en México, este día es importante porque celebra la vocación de compartir con otro el conocimiento y la experiencia; muchas veces, a través de técnicas, juegos, canciones, entre otros.

La historia del Día del Maestro, es casi tan vieja como el oficio de enseñar, una labor nada sencilla, que hoy muchos siguen considerando, no cualquiera puede hacer, se necesita paciencia, entusiasmo, amor al prójimo y como ya dijimos: vocación.

El maestro es la persona que enseña, está muy ligada a los oficios, sin embargo desde la antigua Grecia, se tienen datos de importantes personajes de la docencia y de sus singulares formas de enseñar, con por ejemplo, observación y análisis del entorno.

En la edad media, la educación formal de ciencias y humanidades estaba reservada solo para unos cuantos, de hecho pocos, entonces los maestros eran los que enseñaban a trabajar, el herrero, el carpintero y tenían lo que se llamaba aprendiz, jóvenes interesados en esa labor, que observaban y poco a poco se iniciaban en él, pasando así el conocimiento de viejos a jóvenes.

Tutores, es otra manera de decirles y aunque los métodos de enseñanza, los trabajos, las profesiones y hasta la manera de llamarles se ha diversificado, el objetivo sigue siendo el mismo, enseñar, educar.

El día del maestro, se festeja en muchas partes del mundo, en fechas distintas, en México lo celebramos cada 15 de mayo y es una buena ocasión, quizá para dar un regalo o felicitar a quienes consideremos nuestros maestros, sin importar si dan clases o no, porque todos tenemos muchas personas que nos han enseñado, también fuera del aula, pero de igual forma, para reflexionar sobre ese importante oficio de transmitir lo que sabemos y aprendimos y más sobre lo importante que es compartir con lo demás, lo bueno, lo que conocemos, lo mejor de nosotros mismos.

Debemos considerar que hoy ese trabajo ya no es como antes, porque si bien, todos tenemos algo que enseñar, no cualquiera puede dedicar su vida a ello, hay que valorar, más que a al maestro como emblema, al oficio, insisto a la vocación.

Queremos hablar de algunos maestros que particularmente, llamaron nuestra atención: Francisco Gabilondo Soler ‘Cri Cri’, escribió muchas canciones para niños donde habla de la enseñanza, como en Escuela de Perritos o la de los patos que toman clases de música, pero una en especial refleja la educación de antes, en La Jota, donde un maestro desconfía de las palabras de su alumno, lo insulta y lo castiga.

Algo similar ocurre en la canción La maestra Clemencia del grupo poblano de rock para niños Patita de Perro, que está en su primer disco Los Derechos de los niños; otro grupo poblano de música infantil que habla de los maestros es Monedita de Oro, que en la canción ‘A mí me gusta mi maestra’, expone el sufrimiento de los niños, que inevitablemente se enamoran de sus maestras

El escritor mexicano Juan Villoro, tiene un libro para niños que se llama: El profesor Zíper y la fabulosa guitarra eléctrica, una novela, donde narra las aventuras de un guitarrista de rock y la ayuda que Ziper le da, para que no pierda su talento, el grupo Bandula, hizo la canción, basada en esta historia.

Por último un maestro se apoderó desde el 2009 de las televisiones en Estados Unidos y en Latinoamérica, se trata de Will Schuester, quien es el maestro de la serie de televisión Glee, un docente que quiere mostrar a los jóvenes cantantes de la escuela que su talento vale, aunque para ello tenga que pelear con el estereotipo del equipo de porristas, quienes lo tienen todo.

CLAUDIA CORDERO

 

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