Published On: Mar, May 31st, 2011

De las inmaculadas conciencias

.

.

Desde el ejército Azul de María que conocí siendo alumna de la UPAEP hasta el día de hoy, no había oído tanta exaltación a la inocencia de quienes rondan el poder vía PAN. A nivel nacional, FECAL ha decidió utilizar la vía corta para ingenuamente, imponer a su delfín por encima de las trayectorias y capacidades de los albiazules de prosapia.

Sin consideración alguna, urgió a sus secuaces a firmar un desplegado donde ponderaran el inusitado talento del joven Ernesto Cordero para ser candidato a presidente de la República por su partido azul.

Un hecho que causó sorpresa y prurito entre los panistas de raigambre que además no comulgan con la forma de gobernar de Felipe Calderón, su aún líder moral. Utilizando el viejo recurso del madruguete  mediático, Calderón decidió que siendo él, el poseedor del poder federal, no había que preguntar a los disciplinados y ortodoxos  panistas, qué les parecía su elegido.

Con la fuerza que otorga el máximo poder en la República, Calderón no midió el escozor que esta designación generaría en su contra. Primero, porque convierte el viejo esquema de el dedazo tricolor- tan cacareado por los albiazules en pleno proselitismo- en una función que compete estrictamente al Ejecutivo federal. Una función que por décadas fue duramente recriminada como una recurrente práctica antidemocrática de los priístas y que ahora asume con gran naturalidad y sin reproche alguno, el primer panista del país.

La hipocresía y doble moral que ha caracterizado a los militantes de este partido, queda expuesta en esta determinación vertical del panismo en el poder. Algo que también se refleja en la cantidad de cochupos y trapacerías con las que se han solventado los yerros y las corruptelas de gente ligada a su partido político.

Ejemplos como el de Cecilia Romero Castillo ó el de Miriam Arabián, demuestran que pese a haber sido encontradas en flagrancia cometiendo delitos del orden federal, fueron exoneradas y ubicadas en posiciones político-administrativas en una clara demostración de tráfico de influencias y un evidente  sesgo jurídico, donde el maniqueísmo hace las veces de corrector de estilo y hasta de suplencia de la queja en beneficio de los intereses de su grupo político.

La imagen responsable y genuina de los militares, también ha sido trastocada por obra y gracia del llamado jefe supremo de las Fuerzas Armadas. La falta de estrategia, los acuerdos soterrados con el crimen organizado y el solapar a gente de ínfima calidad ética y profesional en áreas como la de Seguridad Pública, denotan un indiscutible desdén de Calderón hacia sus representados.

Omisos y sin compromisos reales, sus funcionarios de Hacienda, de la PGR, del Trabajo y Competitividad, de Gobernación y Relaciones Exteriores, no dan pie con bola. Hay críticas causticas de expertos financieros del New York Times, El País, ó Le Monde – por citar algunos diarios extranjeros- donde no ubican como un país en retroceso y sin grandes posibilidades de recuperar lo que a finales de los 80´s habíamos ganado en imagen y prestigio internacional. Bastaron dos sexenios panistas para tirar años de un trabajo que marcó hitos en la economía latinoamericana y con reconocimiento en Asia y Europa.

Hoy no somos ni la pálida sombra de lo que llegamos a ser ante el FMI y la OMC. Los panistas siguen instalados en impoluta pose. Con inmaculada conciencia ¡Ajá!

 

Leave a comment

You must be Logged in to post comment.