Published On: Sáb, Ago 8th, 2020

Cuando la música alimenta al teatro, los musicales de rockola

  • Esta rama del Teatro Musical ha logrado atraer a nuevos seguidores del mismo
  • Ha formado parte de la historia del Teatro Musical en nuestro país, con ideas originales o traídas del extranjero
  • En las próximas semanas aparecerá el tercer ejemplar del proyecto editorial Magia pura y total

Con la próxima aparición de la tercera edición del proyecto editorial Magia pura y total, creado por el investigador y periodista Fabián de la Cruz Polanco y publicado por el sello SamSara Editores, en el que ahora se hace un recuento de la historia del Teatro Musical en la Ciudad de México de 1952 a 2018, vale la pena hacer un recuento de uno de sus derivados.

Desde su llegada a los escenarios nacionales e internacionales, los creadores de teatro musical han hecho uso de varias herramientas para atraer al público a las salas y presenciar sus proyectos. Uno de ellos ha sido el uso de materiales musicales ya creados y explotados con éxito de manera comercial, siendo insertados en un argumento original, esto con la posibilidad de tener de inmediato la aceptación del público.

A este concepto se le denomina ‘Musical de rockola’, el cual en la mayoría de los casos ha logrado su objetivo y ha acercado a nuevo público a las salas teatrales, además de lograr la aprobación de los fieles seguidores de este concepto teatral.

En la escena teatral mexicana, esta forma de ofrecer y acercar al público al teatro musical ha dado buenos resultados desde su incursión décadas atrás, aunque hay que dejar en claro que no por ello se está descubriendo el hilo negro, pues este concepto musical ya se había dado a conocer en Londres y Broadway con bastante anterioridad.

En el recuento que de la Cruz Polanco presenta en Magia pura y total, la nueva vuelta cabe mencionar la presencia del primer musical de rockola presentado en la capital del país, siendo una producción mexicana El Quelite, escenificada en el Teatro de Los Insurgentes en 1969, teniendo en el elenco a Lucha Villa y la dirección fue de Rafael Banquells.

Aventurera es otro de los musicales de rockola más exitosos que ha tenido México, teniendo como protagonistas a Carmen Salinas, Edith González, Jorge Salinas y Ernesto Gómez Cruz, entre otros; marcando una importante etapa dentro de este género, siendo acompañados durante más de 17 años de su estreno original, en 1997, por temas clásicos de la década del cincuenta.

Con una prolongada ausencia de musicales de este estilo, es hasta 2004 cuando Julissa produce y protagoniza la versión para México de Menopausia musical, compartiendo escena con Carmen Delgado, Lupita Sandoval, Cecilia Romo y Leda Moreno cuyos personajes hacen un viaje por temas musicales clásicos de la década del sesenta, setenta y ochenta.

Años más tarde, en 2016, el productor Gerardo Quiroz hizo lo propio con una nueva versión de este proyecto, protagonizado por Natalia Sosa, Lila Deneken, Garda Santini y Laura Luz.

Un año después Ocesa Entretenimiento estrenó Bésame mucho, el primer musical de rockola mexicano, en su historia contemporánea, cuya trama fue contada con boleros, entre ellos el que dio título al musical, compuesta por Consuelito Velázquez.

En 2006 llegó al Teatro Blanquita Selena, musical que narró la trágica historia de la cantante homónima, interpretada por Lidia Ávila, bajo la producción de Federico González Compeán.

Otra llegada de un musical de rockola que se dio ese año fue la de Hoy no me puedo levantar, con temas de los hermanos José María y Nacho Cano, con una historia de David Serrano, siendo producida en su inicio por Federico González Compeán y Morris Gilbert; cuyos reestrenos en 2014 y 2017, con algunas modificaciones en el argumento, realizadas por el mismo José María Cano, fueron llevados a escena por Alejandro Gou.

Tres años más adelante, en 2009, se estrenó uno de los musicales de rockola cien por ciento mexicanos que se ha convertido ya en un fenómeno, debido a su permanencia en cartelera y aceptación en sus varios conceptos: Mentiras, escrito por José Manuel López Velarde.

Ese mismo año llegó al país uno de los musicales de rockola más exitosos a nivel mundial, teniendo como base las canciones del grupo australiano ABBA: Mamma mía!, protagonizada por Rocío Banquells y Carlos Rivera.

Otro musical de rockola cien por ciento mexicano que llegó a la cartelera en 2010 fue Timbiriche musical, producido por Alejandro Gou, cuyos emblemáticos temas de la banda ochentera fueron interpretados por Natalia Sosa y Alan Estrada, entre otros.

Ese mismo año Luis Rodrigo Mora Treviño escribe, dirige y produce Elvis, el musical, basado en temas del ‘Rey del rock’, interpretado por Rod Mendoza.

En 2011 José Manuel López Velarde estrena su siguiente musical de rockola, titulado ¡Si nos dejan!, cuyo argumento tuvo como base el melodrama usado en la Época Dorada del cine mexicano, recurriendo al catálogo musical de compositores como José Alfredo Jiménez, Manuel Esperón, Joan Sebastian, Agustín Lara, Gonzalo Curiel, Cuco Sánchez y Juan Gabriel.

Debido a su buen recibimiento en el país, en su momento esta producción de Federico González Compeán y Morris Gilbert realizó una breve temporada en Bogotá, Colombia, siendo el primer musical mexicano en lograr esta meta en la historia del género en nuestro país.

Ese mismo año el productor Omar Suárez inicia su recorrido por el musical de rockola con Perfume de Gardenia, protagonizado por Aracely Arámbula, Jorge Salinas y Sebastián Rulli; a la que siguieron Hay buen rock esta noche, con Julissa, Enrique Guzmán, Roberto Jordán y Johnny Laboriel.

2012 fue un buen año para el musical de rockola con la llegada de Como quieras, ¡Perro ámame!, escrito por el también actor Diego de Erice, musical de rockola con temas exitosos de las décadas del ochenta y noventa, que ya ha sido reestrenado en varias ocasiones; Formas de amor, el musical de los 90, de Esteban Losa; y el monólogo musical, también creado por José Manuel López Velarde y protagonizado por Mauricio Martínez, titulado Canciones desde una cama sin tender.

Un año después llegó la propuesta de Omar Olvera, un tributo musical para Joan Manuel Serrat, con el estreno de Barquito de papel, que en 2015 se convirtió en Por la libertad, protagonizado por Pía Aún y Hugo Serrano.

Ese mismo año, con un libreto de Susana Zúñiga y la producción de Daniel Delgado, Paola Mingüer y Diego Medel llegó a escena uno de los musicales de rockola más éxitos de la reciente época: Bule Bule, el show ¡Al aire!, con temas de la época dorada del rock and roll interpretado por varios actores que han conformado su elenco, entre ellos Mario Sepúlveda, Hiromi y Luis Carlos Villarreal, entre otros.

Gerardo Quiroz retomó el musical de rockola ese 2016 con Marta tiene un marcapasos, el musical de Hombres G, protagonizado por Christian Chávez y Alex Sirvent.

Otros musicales de rockola que se han escenificado en la Ciudad de México han sido Piaf, vivir por una voz, con Arianna, Julio Mannino y Hugo Serrano; La era del rock, con Dulce María, Ernesto D´Alessio y Patricio Borghetti; El final del arcoíris, con Alejandra Desiderio, José Antonio López Tercero y Mario Sepúlveda y Elías Ajit; El otro lado de la cama, con Sebastián Zurita, Camila Sodi, Erick Elías, José Ángel Bichir, Marimar Vega y Alex Sirvent; además de Los 40 el musical, con Raúl Sandoval y Gerardo González, entre otros.

Esta y más información sobre el Teatro Musical escenificado en la Ciudad de México, está disponible en Magia pura y total… La nueva vuelta (Historia del Teatro Musical en la Ciudad de México 1952-2018), del investigador y periodista Fabián de la Cruz Polanco y publicado por el sello SamSara Editores, que reúne en un sólo ejemplar 543 fichas de producción de montajes de este género, además de 88 testimonios de los que hacen y han hecho la historia del Teatro Musical en la Ciudad de México.