Published On: Lun, Jul 4th, 2011

Celularitis aguda

A partir de ahora, la pregunta obligada para las parejas que tienen dificultades para lograr un embarazo, es ¿cuántas horas por día el hombre habla por celular?

A dos semanas de que la Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtiera que el uso excesivo del celular podía causar cáncer, otro estudio volvió a cargar las tintas contra el teléfono móvil: también tendría una influencia negativa sobre la fertilidad masculina.

Así lo advirtieron diversos expertos que se apoyan en datos de una investigación realizada hace un tiempo por el Centro de Estudios Reproductivos de Cleveland, publicada por la prestigiosa revista Fertility & Sterility. Ahora el estudio tomó relevancia luego de la advertencia hecha por la OMS.

Según la investigación, los teléfonos celulares emiten ondas de radiofrecuencia electromagnética que causarían daños en el aparato reproductivo. El estudio demostró una correlación directa entre las horas de uso diario del teléfono celular y la alteración en la cantidad y movilidad de los espermatozoides. Las personas que utilizaban más de 4 horas diarias su teléfono tenían en promedio una reducción del 50% en el número de espermatozoides, que los que no utilizaban el celular.

“A medida que se incrementaba en horas el uso del teléfono, se producía mayor deterioro en los parámetros seminales”, explicó el doctor Fernando Neuspiller, director de un centro de fertilidad español.

Por su parte, la doctora Stella Lancuba, directora de Centro de Investigaciones en Medicina Reproductiva (Cimer), confirmó el impacto negativo en la fertilidad masculina: “En el varón el celular provoca alteraciones de las características morfológicas, es decir, en la cantidad y la movilidad. Pero no está del todo claro si afecta la calidad. En cambio, no existe literatura científica que pruebe que el celular pueda afectar la fertilidad de la mujer.”

Según explica Neuspiller, el 15% de las parejas tiene problemas reproductivos. El 30% de esos problemas son por causas físicas masculinas. Otro 30% son causados por fallas femeninas; el 20% corresponde a causas combinadas. Y otro 20% no se ha podido identificar.

Pero las causas externas y socioambientales podrían explicarlo.

De hecho, Neuspiller recordó que una vieja investigación noruega había probado que hace cien años los hombres tenían unos 100 millones de espermatozoides por mililitro.

En 2000, ante la progresiva disminución de la concentración de espermatozoides, la OMS fijó como parámetro de normalidad una concentración de 20 millones por mililitro.

Sin embargo, nuevas mediciones en 2010 hablan de que la media ya es de 15 millones.

Los posibles riesgos para el cuerpo humano ante los campos electromagnéticos de radiofrecuencia constituyen una preocupación social creciente. Ya se había demostrado con anterioridad que tales campos originan un aumento de la permeabilidad de la barrera hematoencefálica para la albúmina, y ahora se trataba de investigar si tal cambio se podría asociar a daño neuronal.

El estudio se llevó a cabo sobre tres grupos de 8 ratas (de entre 12 y 16 semanas de edad) cada uno, sometiéndolos a la acción de campos electromagnéticos de teléfonos móviles GSM con distinta intensidad durante 2 horas, mientras que un cuarto grupo se dejó sin irradiar. El grupo de edad de estas ratas es, según los investigadores, equivalente al de los adolescentes adictos a los teléfonos móviles.

Se mantuvo vivos a los animales durante 50 días después de la exposición, tras los cuales se extrajeron sus cerebros, que fueron marcados con anticuerpos para albúmina.

Su análisis microscópico reveló que las ratas que habían sido expuestas a niveles medios y altos de radiación tenían abundantes células cerebrales muertas entre otras neuronas de aspecto normal. Además, el daño neuronal que sufrían las ratas aumentaba de manera proporcional al nivel de exposición sufrido.

Estos hallazgos se suman al creciente debate sobre la seguridad del uso de teléfonos móviles, y podrían tener incluso implicaciones en la enfermedad de Alzheimer de comienzo temprano. La hipótesis es que las neuronas que ya estén predispuestas para el Alzheimer podrían de esta manera ser estimuladas prematuramente en la vida de los pacientes.

En conclusión, mis queridos amigos, no podemos excluir que tras unas décadas de uso cotidiano frecuente toda una generación de usuarios sufra efectos negativos, puede que ya en su madurez.

Reciban un saludo.

RAFAEL GARCÍA PLA

 

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