Published On: Mar, Ene 12th, 2021

Al inicio de pandemia, trabajaron más mujeres que hombres, entre parejas que cohabitan

  • Así lo reveló la encuesta ‘Funcionamiento familiar COVID-19’, realizada por docentes de la IBERO, para investigar cómo son, durante la pandemia, las relaciones de las parejas que cohabitan en el mismo hogar



Entre las parejas que cohabitan en el mismo hogar, el 60% de las mujeres participantes en la encuesta Funcionamiento familiar COVID-19, fueron quienes entre abril y mayo del 2020, es decir, al inicio del confinamiento por la pandemia de coronavirus, se mantuvieron en una actividad económica remunerada, reveló esta encuesta realizada por investigadores del Departamento de Psicología de la Universidad Iberoamericana Ciudad de México.

No obstante que en ese periodo ellas fueron en su mayoría quienes continuaron trabajando, en comparación con los hombres con quienes viven (sean sus esposos o novios), las mujeres son también quienes principalmente se estuvieron haciendo cargo de las labores domésticas, el cuidado de los hijos(as) y de los familiares enfermos, pese a que en la misma encuesta el 69% de las y los participantes dijeron que los hombres deben de encargarse, al igual que las mujeres, de esas mismas tareas.

La doctora Carolina Armenta Hurtarte, coordinadora de la investigación, dijo que otros datos relevantes de ésta señalan que el 23% de las y los encuestados reconocieron no tener conductas afectivas y de cariño hacia su pareja, e ignorar a la misma (sea hombre o mujer), pese a vivir, 24×7, bajo el mismo techo.

En esa misma tesitura, el 24% de las personas encuestadas reportaron que se dejaron de hablar con su pareja. Ésta, coloquialmente llamada Ley del Hielo, está considerada una manifestación de la violencia, y es la respuesta a un disgusto que se tuvo con alguien, con la intención de controlar la comunicación, al cortar la misma a través del silencio.

Y otro resultado que la Dra. Armenta destacó de la encuesta, aunque no sea por su porcentaje elevado, es que hubo un aumento del 6% en la revisión de los teléfonos celulares de la pareja y solicitud de contraseñas, una supervisión a veces mutua, que por sus tintes de ‘hipervigilancia’ es también un indicador de violencia, al coartar la privacidad y la libertad de hablar o chatear con quien se desee, lo que quebranta las interacciones externas a la relación de pareja.

Los resultados expuestos son indicadores de cómo la violencia doméstica existente antes del COVID-19 se ha estado exacerbando en esta situación de confinamiento en el hogar, mencionó Armenta Hurtarte, coordinadora del Doctorado en Investigación Psicológica de la IBERO, quien detalló que, el 14% de las personas encuestadas indicó vivir en su relación de pareja un aumento de la violencia, sea física, psicológica o económica, durante los dos meses señalados.

Agregó que el 30% de las y los participantes de la encuesta reportó mantener los mismos conflictos con su pareja anteriores a la contingencia y que el 14% indica que aumentaron. Entre los principales problemas en su relación, ahora con la pandemia, el 10% indicó que son los de índole económica, ya sea por la pérdida de empleo, la reducción de ingresos o por exigir saber en qué se ha gastado el dinero.

Lo anterior explica el que 70% de las y los encuestados consideraran que las mujeres deben participar económicamente en el sustento del hogar y que deben tener la misma responsabilidad que los hombres de llevar dinero a la casa. Pese a que esto habla de una apertura a hacer un cambio en los roles de género, lo cierto es que, de facto, ellas siguen siendo quienes en su mayoría llevan la carga del hogar.

Son ellas, detalló Armenta, en quienes recae la responsabilidad de organizar y repartir las actividades del hogar, el 60% de las mujeres que cohabitan con hombres son quienes se encargan de cocinar y el 70% de ellas quienes recogen y lavan los trastes sucios. Y entre las parejas que tienen hijos(as), el 34% reportó que, de otras tareas domésticas, como sacar la basura, planchar y lavar la ropa, se ocupan sus descendientes.

La encuesta

La Dra. Carolina Armenta, investigadora de relaciones de pareja y familia, explicó que el objetivo de realizar la encuesta Funcionamiento familiar COVID-19 fue saber cómo el confinamiento en el hogar puede generar un cambio en las relaciones de pareja y cómo puede tener un efecto en la violencia doméstica.

La encuesta se hizo en línea, la última quincena de mayo, a través de Facebook y Twitter, utilizando la aplicación SurveyMonkey. Participaron 280 personas, 77% de ellas mujeres. El 80% de las y los participantes indicaron tener una relación de pareja, ya fuera matrimonio, noviazgo o unión libre; pero sólo 56% de estas personas cohabitan con su pareja. Del total de encuestados(as), 41% reportó tener hijas o hijos.

En cuanto al grado de estudios de las y los participantes, 16%  declaró tener un nivel educativo medio superior (bachillerato o carrera técnica), el 57% licenciatura y el 25% maestría o doctorado.