
El amor no es el que se entrega a uno mismo, sino el que se transmite a los demás, en eso consiste la felicidad, sostuvo el ministro y reverendo Jyohsin Todaka del Templo Budista E.K.O. de México en la Unidad de Seminarios de la BUAP.
En su conferencia magistral «El amor y las virtudes», organizada por las direcciones de Cultura Física y Deportes de Combate, el maestro Todaka expuso que desafortunadamente las personas suelen ser egocéntricas, que sólo piensan en sí mismas y en que para obtener el amor el mundo y las condiciones tienen que cambiar, no ellos.
Pero «el amor significa cambiar nosotros, no el mundo; el amor no es ego. Para comprender esta situación intervienen las virtudes, las cuales indican qué hacer y permiten comprender dicho planteamiento», dijo.
Ante estudiantes, académicos y público en general, trató de fomentar en los asistentes nuevamente los valores que se han perdido, aquellas virtudes que tratan sobre una filosofía de paz. Lamentó que en la cultura mexicana la virtud de la puntualidad no sea importante entre la población, la cual significa respeto hacia los demás y debe ser correspondida de igual manera, así como practicada todos los días.
Al cuestionar a los asistentes ¿para qué viven?, puso como ejemplo a los órganos del cuerpo humano, mismos que tienen un desempeño específico pero no funcionan para sí mismos, sino para mantener la vida en general del organismo. Lo mismo sucede con las personas, quienes comúnmente trabajan para ser felices y poder comprarse lo que anhelan, por ejemplo una casa; sin embargo, se olvidan de trabajar en beneficio de su ciudad o población para mantener así el desarrollo de la sociedad, ya que forman parte de ella.
Por otra parte, el Reverendo Todaka señaló que para enfrentar un problema, este tiene que ser abordado fuera del mismo, porque generalmente se piensa sólo él y no se consideran todas las posibilidades.
La filosofía que trasmitió es la del Budismo, proveniente de Japón y, a pesar de que hay diferentes maneras de practicarla, se fundamenta en tres principios: no mentir, no robar y no hablar ni bien ni mal de nadie.
Previo a su ponencia, el Ministro del Templo Budista E.K.O. de México pidió a los asistentes sentarse correctamente para realizar un ejercicio de meditación por un par de minutos; para ello se colocó una túnica negra. Explicó que la meditación significa concentración espiritual y mental, es decir, no pensar ni recordar absolutamente nada. Indicó cómo inhalar y exhalar correctamente, ejercicios que después acompañó con unos cantos budistas.









